Devocionales Matutinos

Hablando Lógicamente…

Adolescentes · Del libro INTENSAMENTE EJERCITA TU CEREBRO

Versículo:

Fue la tarde y la mañana el día tercero (Génesis 1:13).

-Mi padre dice que piensa que el día debió haber sido más largo durante la semana de la Creación, y que es por eso que los científicos creen que la Tierra tiene mucho más que seis mil años —informaba Brian a sus compañeros de clase.

—No es así -contestó Candy rápidamente-. ¿Cómo pueden los días durar millones de años?

-Sí, pero ¿cómo puedo explicarle esto a mi padre? —preguntó Brian.

—Echemos un vistazo a los primeros capítulos de nuestro libro de texto —el profesor Oros sonrió y abrió su Biblia en Génesis.

—Sí. Dice primero las plantas, luego los animales y después la gente, al igual que la Evolución —dijo Brian, frunciendo el ceño—. Podría haber pasado mucho tiempo entre los días.

—Esto no tiene sentido —la clase esperaba mientras Raquel concluía su análisis-. Si la noche y la mañana fueron el primer día, ¿cómo pudo la Tierra rotar más despacio, para hacer días y noches realmente largos? ¿No estaríamos todos flotando en el espacio sin gravedad? —

¿Y cómo un día puede ser de millones de años? El lado expuesto al sol se quemaría, y todo lo que quedara en el lado alejado del sol se congelaría y moriría -agregó Candy.

—Ustedes mencionaron algunos puntos importantes —el profesor Oros señaló su Biblia y dijo—. Hace mucho tiempo decidí creer que lo que dice la Biblia es la verdad. Pienso en lo que dicen los científicos y lo comparo con lo que dice a Biblia. Si las dos versiones no concuerdan, elijo la Biblia y uso la lógica, tal como hicieron ustedes, para comprender a la ciencia.

¿Y AHORA?

¿Por qué es importante creer lo que dice la Biblia acerca de la creación de nuestro mundo? ¿Cómo puedes ver el amor de Dios revelado en la Creación?

SPLASH

A través de la observación, los astrónomos creen queen las galaxias tales como la nuestra, una estrella explotará o se convertirá en supernova cada 25 años. Nuestra propia galaxia muestra restos de supernovas de cerca de siete mil años.

Devocionales del Viernes, 19 de febrero de 2016 ›