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Versículo:Esfuérzate y sé valiente porque tú repartirás a este pueblo por heredad a tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos (Josué 1:6).
"Esfuérzate y sé valiente, no tengas miedo" Julián repetía las palabras una y otra vez mientras trataba de aprender este versículo de la Biblia. Por desgracia, no se detuvo a pensar en lo que ellas significaban.
Julián tenía muchos miedos, pero su mayor temor tenía que ver con la gente. Sobre todo con las personas mayores. Así que, naturalmente, pensó que su mundo había llegado a su fin un sábado, cuando su maestra de Escuela Sabática animó a la clase a ir a visitar a los residentes en un hogar de ancianos cercano.
—Hagan algunas tarjetas —dijoy entréguenlas personalmente a ellos. Muchas de las personas mayores se sienten solas, y les encantan los visitantes. Al verlos, ustedes alegrarán su día.
¿Cuán malo podría llegar a ser?, se preguntó Julián. Pronto lo descubrió. Cuando la clase llegó a la residencia de ancianos, él se detuvo en la puerta, mirando la tarjeta que estaba en sus manos. Había un nombre escrito en ella: Esther Perklin.
Él esperó sin saber qué hace, hasta que una delgada y frágil mujer se le acercó. Estiró su mano huesuda hacia la mano transpirada de Julián y dijo con voz temblorosa:
—Estoy encantada de conocerte. Soy Esther Perklin.
Julián tuvo la tentación de correr su mano, pero tenía miedo de que pudiese hacerle daño a la anciana. En cambio, dejó que ella lo llevara hasta un sofá. La señora Perklin todavía estaba sosteniendo su mano al sentarse mientras la clase comenzaba a entonar un par de canciones. Julián pronto comenzó a relajarse y a disfrutar de la visita. Esto no es tan malo, pensó mirando la expresión de gozo en el rostro de anciana sentada a su lado. Las palabras de su Biblia resonaban en su mente, y se dio cuenta de que no tenía de qué temer, porque Dios estaba con él.
¿Y AHORA?
Todos nosotros tenemos miedos. ¿Cuál es el tuyo? La próxima vez que estés tentado de tener miedo recuerda que Dios está contigo, donde quiera que vayas.