Devocionales Matutinos

Ladrillos de Amor

Adolescentes · Del libro INTENSAMENTE EJERCITA TU CEREBRO

Versículo:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma; y con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo (Lucas 10:27).

Había llegado la noche para el pequeño grupo. Su viaje de diez días de misión a Haití estaba llegando a su fin. Podría haber llegado antes, pensó Maty, mientras se tambaleaba hacia su cama y caía sobre ella con los pies colgando hacia afuera.

-Estoy destrozado-anunció sin dirigirse a nadie en particular, y quitándose su gorra empapada de sudor.

Durante todo el día, el grupo había cargado ladrillos, raspado concreto y llenado paredes para el nuevo Centro de Jóvenes de la iglesia. Los puestos de trabajo de Haití eran difíciles de conseguir, y la pobreza llevaba a muchos niños aburridos a meterse en problemas. El centro juvenil daría a estos niños un lugar para ir y también les enseñaría diversas habilidades, a fin de poder ganarse la vida.

-Ustedes van a servir a Dios y a ayudar a los demás —había dicho el pastor al grupo de Maty antes de que partieran.

Pero hasta ahora todo lo que habían hecho era asistir a unos cuantos servicios, cantar y colocar ladrillos. ¡Montones y montones de ladrillos!

La Biblia de Maty yacía entreabierta sobre su cama. Él se acercó y comenzó a hojear sus páginas con indiferencia.

—Hola, Maty —Isaías, uno de los niños haitianos, entró en la habitación—. Solo queremos que sepas lo mucho que significa tu trabajo aquí, para nosotros-sonrió, apoyando su mano en la espalda de Maty—. Ya sabes: ustedes realmente nos mostraron el amor de Jesús.

Sintiendo una punzada de culpa, Maty se volvió y miró a los ojos de su amigo. Estaban llenos de lágrimas de gratitud.

Después de que Isaías se fue, Maty se arrodilló en el suelo y oró.

¿Y AHORA?

¿Qué dice Dios acerca de todo lo que hacemos? ¿Qué espera Dios de nosotros?

SPLASH

Gran parte de la religión en Haití involucra el vudú y la magia negra. Se dice en Haití uno encuentra zombis, o personas que han muerto y han vuelto a la vida. Sin embargo, la Biblia nos asegura que los muertos duermen en sus tumbas.

Devocionales del Viernes, 22 de julio de 2016 ›