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Versículo:Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo (Efesios 4:32).
En el instante en que Kevin atrapó la pelota de futbol para empezar un partido, se encontró rodeado de chicos, todos empujándose enérgicamente para conseguir la pelota. Entonces se sintió inmovilizado contra la pared del gimnasio. Sintió una punzada de dolor. Alguien le había doblado el brazo con fuerza. La pelota se deslizó fuera de su alcance, y la multitud se fue, dejándolo herido y solo.
Kevin se sacudió y se dirigió a la zona de almuerzo. Ya no quería jugar más futbol por ese día, y sus sentimientos estaban tan magullados como su brazo. ¿Por qué alguien le haría daño intencionalmente, por una pelota? Pero, antes de que pudiera terminar ese pensamiento, un chico vino por detrás y lo empujó hacia adelante. Kevin cayó de bruces sobre la hierba.
Se levantó y se sacudió la tierra, sin siquiera mirar hacia atrás para ver quién había sido. En lugar de eso, fue directo a la banca más cercana y enterró su cara entre las manos, ocultando las no deseadas lágrimas. Un par de minutos más tarde, una maestra se sentó junto a él, y le preguntó qué le pasaba.
Kevin le contó y, después de unos minutos, ella regresó trayendo dos chicos más para enfrentar la situación. Rubén se negó a pedir disculpas. Enfadado, culpó a los demás por lo del brazo, rechazando lo que habían dicho los testigos. Pero Natán miró con tristeza las lágrimas de Kevin.
—No quise empujarte al césped —dijo—. Lo siento.
Mirando hacia arriba, Kevin inclinó la cabeza hacia Natán. Esas palabras tenían tanto significado.
—Está bien, te perdono —dijo limpiándose las lágrimas, listo para enfrentar la próxima clase.
¿Y AHORA?
Cuando alguien te hiere, ¿eres rápido para perdonar? El perdón de Dios para tus pecados depende de tu voluntad de perdonar a los demás.
SPLASH
Los estudios han demostrado que perdonar a otros trae beneficios físicos a la persona que perdona: desciende el nivel de estrés, mejora la frecuencia cardíaca y la presión arterial, disminuye los niveles de dolor y aumenta la felicidad.