UN TESORO LLAMADO TÚ
Adolescentes · Del libro INTENSAMENTE EJERCITA TU CEREBRO
Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre (Santiago 1:17).
Cada uno de los niños en la familia González era diferente: Camila era la inteligente, Eduardo era el atlético y Tina era, bueno… era Tina
-Me gustaría ser buena en algo —dijo Tina un día a su mamá, mientras doblaban la ropa juntas.
—¿Qué quieres decir? —le preguntó ella.
—Bueno, siento como si yo fuera la única que no tiene un talento especial. Tengo una hermana inteligente y un hermano atlético, y yo solamente soy la aburrida. —Tina se encogió de hombros y trató de evitar que su mamá la viera comenzara llorar.
-Tina —le dijo su mamá, apoyando la remera que estaba doblando y tomándola por los hombros—, mírame, cariño… Podría enumerar miles de cosas maravillosas sobre ti. Eres asombrosa con los animales, tienes un corazón tierno y una imaginación increíble.
—Gracias, mamá. Pero tú estás prácticamente en la obligación de decir cosas buenas. Solamente desearía tener un talento especial que me distinguiera de todos los demás.
La mamá de Tina le sonrió.
-Ya veo —dijo-. Tina, no te preocupes. Dios ha puesto un talento especial en ti. Lo que sucede es que solamente has tenido once años para descubrirlo. Continúa explorando las cosas que te gustan, pide a Dios que te los muestre, y veras qué pasa.
Tina tomó un par de pantalones para doblar. Tal vez su madre tenía razón; tal vez, algún día descubriría un cofre con tesoros dentro de sí misma.
¿Y AHORA?
¿Qué dones especiales tienes? ¿Cuál es el propósito de los dones que Dios nos ha dado? (En 1 Corintios 12:7 hay una pista).
SPLASH
Una oruga crece cerca de 27 mil veces el tamaño que tenía cuando salió por primera vez de su capullo.