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Versículo:Bendito sea Dios, que no rechazó mi plegaría ni me negó su amor (Salmo 66:20, NVI).
Cristian tiró con todas sus fuerzas, pero el generador ni siquiera chisporroteó. ¿Cuál era el problema con esto? Se sentía cada vez más frustrado. Chorreando sudor por la frente, dio un paso atrás para dejar que el pastor lo intentara nuevamente.
El resto del grupo se separó de a dos y de a tres, preocupados hablando y orando. El generador era la única fuente de energía para las luces de la iglesia, y tenían otra reunión esa noche. Ciertamente Dios no los había conducido hasta ese lugar para que los detenga la oscuridad.
Todavía nada. El pastor López golpeó con fuerza sus manos en los pantalones.
—Cristian —dijo—, inténtalo tú otra vez.
El robusto muchacho tomó la tralla en una mano, poniendo la otra en la máquina. Vamos, máquina tonta, pensó. Funciona conmigo. Con un tirón enérgico, intentó hacer que el motor arrancara. Silencio.
Entonces, el pastor López puso su mano sobre el hombro de Cristian.
—¿Sabes? Siento que Dios ha planeado este momento solo para ti.
Cristian se preguntó qué podría significar eso. Ni siquiera estaba seguro de si creía en Dios. Pero, el pastor López continuó:
—Voy a orar para que Dios arregle este generador. Pero no por mí, ni por las reuniones de esta noche. Voy a orar para que puedas ver su poder y cómo cuida de ti.
Después de unas palabras sencillas y un momento de silencio, el pastor dijo "Amén" y le indicó a Cristian que lo intentara de nuevo. El ruido fuerte del generador fue el sonido más dulce que jamás había oído.
¿Y AHORA?
¿Cuándo has visto a Dios obrando en tu vida de una manera poderosa? ¿Qué puedes hacer para oír su voz con más claridad en su vida?
SPLASH
El funcionamiento de un generador al aire libre no produce ningún problema pero en el interior, puede causar una intoxicación mortal por monóxido de carbono. El monóxido de carbono, un gas inodoro, insípido e incoloro, mata a muchas personas cada año.