Devocionales Matutinos

Un Nuevo Raspado para Lorena

Adolescentes · Del libro INTENSAMENTE EJERCITA TU CEREBRO

Versículo:

De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia (Juan 1:16, NVI).

Lorena tomó el mango de la escoba y encaró la pila de hojas en el suelo del patio.

¡Qué lío! Ella miró brevemente a su alrededor en la escuela, tratando de evaluar los daños causados por la tormenta tropical. Algunos árboles caídos, un salón de clases inundado, y montones y montones de hojas. No estaba tan mal.

Lorena, una estudiante misionera, sabía que los profesores estaban agradecidos de que la tormenta no hubiese sido peor varios años antes, el huracán George había azotado la isla de Puerto Rico. La tormenta tropical Jeanne, en comparación, había sido leve.

Acomodando su cabello en una cola de caballo, Lorena se dio cuenta de que tenía sed. Debo conseguir un poco de agua, pensó. ¡O uno de esos postres de hielo raspado de frutas! La cafetería de la escuela hacía esos raspados y, en seguida, lo único en lo que podía pensar Lorena era en saborear uno.

Entonces, apareció una de las cocineras, sonriendo con un postre en la mano.

—¿Te gustaría? —preguntó la cocinera—. Aquí tienes.

—Gracias —dijo Lorena, con una gran sonrisa. Ella lamió el hielo de cereza dulce, y luego apretó el cono de papel para tomar un bocado. El hielo no se movía.

Uh, pensó Lorena, apretando con más fuerza. Poco a poco, el hielo se fue moviendo, y entonces… ¡Plaf! Todo el postre voló fuera del cono y aterrizó en el suelo.

—¡Oh, no! —se lamentó. Estaba tan rico, pensó, Oh, bueno. Supongo que tendré que esperar otro día para comer un postre con hielo.

—Lo siento —oyó decir a la cocinera unos momentos más tarde.

En su mano, la cocinera tenía ¡un nuevo raspado!

¿Y AHORA?

¿De qué manera te ha mostrado Dios su gracia la semana pasada? Piensa en una situación en la que tú puedas mostrarle misericordia a otra persona.

SPLASH

Cuando los vientos de una tormenta tropical llegan a los 120 kilómetros por hora, se convierten en un huracán. Los huracanes son poderosos y, en un día, generan energía suficiente para suministrar electricidad a todo un país durante algunos meses.

Devocionales del Viernes, 25 de noviembre de 2016 ›