LE GRITÉ A UN NIÑO SORDO

Adolescentes · Del libro FUSIÓN un punto de encuentro entre tú y Dios

«Belén Efrata, pequeña entre los clanes de Judá, de ti saldrá un gobernante de Israel que desciende de una antigua familia» (Miqueas 5: 2).

Me miró a los ojos desafiante, agarró la pelota de mi hijo después de que yo le había dicho cuatro veces que no la tocara, y la lanzó a la calle. Fue entonces cuando ya no pude soportar más a aquel niño malcriado. Le pedí que no pasara con su bicicleta sobre el pasto de nuestro jardín y, ¿qué crees que hizo? Pasó justo por encima. Le dije que no le quitara los juguetes de las manos a mi hijo pero lo hizo de todos modos. Una vez llegó a nuestra casa con un perro y por mucho que le dije «ese no es nuestro perro» siguió atándolo a la correa que había en nuestro patio.

Aquella noche estaba desahogándome con mi esposo de tanta frustración, diciéndole que no podía soportar a aquel niño, preguntándome dónde estarían sus padres y por qué se comportaba tan mal, cuando de pronto vi que Greg ponía una cara rarísima: «Melissa -me dijo-, tú sabes que es sordo, ¿verdad?». Aquellas palabras me golpearon como una bofetada. No lo sabía, y la verdad que tampoco se me había ocurrido pensarlo. Solo se me había ocurrido pensar que era maleducado, obstinado, desobediente... pero no sordo. De inmediato me sentí fatal. Tantas órdenes y regaños le había dado y él no había oído nada de nada. El pobre niño lo único que quería era jugar con otro niño.

Es fácil juzgar a otra persona sin haberse tomado el tiempo y el esfuerzo de conocerla o de comprender su situación. El libro de Miqueas predice dos ocasiones en las que el pueblo de Dios juzgaría injustamente, primero a Belén y después a Jesús mismo. La ciudad de Belén era pequeña entre las demás ciudades y a menudo era considerada como poca cosa, nada especial, lo menos de lo menos. Pero Miqueas predijo que de Belén saldría uno que gobernaría sobre todo Israel. También juzgaron injustamente a Jesús. La gente creyó que era un hombre común y corriente, un profeta un poco loco, un problemático. Algunos incluso llegaron a decir que estaba poseído. Pero Miqueas identifica a Jesús como el mismo Dios. Jesús era realmente mucho más de lo que parecía.

Ten cuidado cuando sientas la tentación de juzgar a alguien rápidamente porque lo más probable es que llegues a la conclusión equivocada. ¿Hay alguien en tu vida ahora mismo a quien estás juzgando injustamente? ¿Hay alguien a quien debas darle hoy una segunda oportunidad?

MH

Envía tus saludos a adolescentes@appdevocionmatutina.com