Devocionales Matutinos

El "Sicario"

Adolescentes · Del libro UN AÑO EN LA PALABRA

Versículo:

Jehú mató a todos los que quedaban de la familia de Acab en Jezrel, y a todos sus dignatarios, sus amigos íntimos y sus sacerdotes. No dejó a ninguno de ellos con vida (2 Reyes 10: 11).

¿Dios tiene sicarios? Esta pregunta medaba vueltas y vueltas en la cabeza mientras leía el pasaje bíblico de hoy. Temo que, en cierto sentido, la respuesta sería que sí. Pero los justicieros de Dios son muy diferentes de los monstruos llenos de tatuajes de los cárteles del narcotráfico. El Señor rara vez echa mano de sus justicieros, y solamente cuando todas sus ofertas de misericordia han sido rechazadas.

Jehú fue el agente de justicia que Dios levantó para destruir a Acab y sus descendientes. Acab, como aprendimos hace unos días, fue quizás el rey más inmoral de la historia de Israel. Acab y Jezabel fueron tan inmorales que Dios envió a Elías a Acab con este mensaje: «Te has vendido para hacer lo que ofende al Señor, quien ahora te dice: "Voy a enviarte una desgracia. Acabaré contigo, y de tus descendientes en Israel exterminaré hasta el último varón, esclavo o libre"» (1 Reyes 21: 20, 21).

¿Por qué Dios fue tan duro con Acab? Este y su esposa no solamente habían conducido a Israel a la adoración de Baal, sino que le habían construido un templo en el corazón de la capital de Israel, Samaria, y allí lo adoraban. Además, la pareja real había intentado asesinar a todos los sacerdotes que adoraban al Dios de Israel. Si Abdías no hubiera escondido a algunos de ellos, todos habrían muerto (1 Reyes 18: 3-5). Agrégale a esto el hecho de que aun después de que Elías hizo descender fuego del cielo en el monte Carmelo, y condujo a Israel nuevamente a Dios, Acab y Jezabel llevaron al pueblo de vuelta a la adoración de Baal. Todos los descendientes de Acab fueron malos. Su banco de genes se había echado a perder.

Cuando Jezabel urdió el asesinato de Nabot porque este se negó a vender Sus tierras al rey Acab (1 Reyes 21), Dios creó las condiciones para desatar la ira de JehúSobre la casa de Acab. Jehú acabó con Acab, Jezabel y sus descendientes, inclusive con Ocozías, rey de Judá, cuya madre fue Atalía, la hija de Acab. Además, Jehú eliminó a los sacerdotes que servían a Baal y convirtió su templo en un sanitario público.

A veces Dios levanta un líder fuerte, decidido, algunos quizá dirían «de sangre fría», para ejecutar sus juicios en la tierra. Jehú fue uno de esos hombres.

NO DEJES DE LEER

2 Reyes 10-12

Algunas personas fingen que Dios los ha enviado para «castigar» a los pecadores. ¿Cómo podemos estar seguros? ¿Crees tú que los israelitas creyeron que Dios envió a Jehú?

Devocionales del Lunes, 16 de abril de 2018 ›