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Versículo:Ponte a pensar ¿Quién que sea inocente ha perecido? ¿Cuándo se ha destruido a la gente integra? (Job 4: 7).
Una de las primeras reacciones que las personas tienen cuando te toca pasar por una prueba difícil es la solidaridad. Pero no todos intentan sentir tu dolor.
Ayer hablé un poco del poderoso huracán Katrina, que destruyó gran parte de Nueva Orleans y la costa de Mississippi. Tal vez has visto fotos de personas vadeando con el agua hasta el pecho, cuerpos muertos flotando, y otros sentados sobre los tejados esperando la ayuda. Parecían escenas de una película de catástrofe, pero todo fue real.
Mientras muchas personas expresaban solidaridad hacia las víctimas, otros las culpaban. De hecho, Michael Brown, director de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias, organización del gobierno estadounidense que ayuda a la gente ante los desastres naturales, fue una de las personas de mayor rango que culparon a las víctimas. Cuando se dijo que la suma de muertes por el huracán alcanzaba millares, Brown dijo a la CNN: «Desafortunadamente, esto puede atribuirse a las muchas personas que no hicieron caso de las primeras advertencias».
Algunos residentes decidieron quedarse a soportar la tormenta, pero la mayoría de los que permanecieron en Nueva Orleáns y sufrieron los peores daños fueron los pobres que no tenían adonde ir. Lo que Brown dijo, en efecto, fue que recibieron su merecido. Debieron salir de la ciudad.
Esas son noticias viejas, ¿verdad? ¿Para qué revolver el pasado? Bueno, podemos aprender muchas cosas como, por ejemplo, lo que no debemos decir a quienes han perdido todo, ya sea que se lo buscaran o no. De los tres que fueron a «consolar» a Job, su amigo Elifaz fue el primero en hablar. Creía que Job tenía que haber cometido algún pecado oculto que había orillado a Dios a castigarlo. Si te cubrieran desde la cabeza hasta los dedos de los pies con llagas ardientes y sangrantes, ¿te gustaría que un amigo viniera a decirte eso?
Job replicó: «¿Creen que les mentiría en su propia cara? Reflexionen, no sean injustos; reflexionen, que en esto radica mi integridad» (Job 6: 28, 29).
Elifaz nos muestra lo que no debemos decir a un amigo que tiene un problema.
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Job 4-6
¿Qué más dijo Job sobre la amistad? Lee Job 6: 14-17. ¿Qué argumento presentaba Job acerca de los verdaderos amigos y los falsos? ¿Estaba en lo correcto?