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Versículo:El afán sin conocimiento no vale nada; mucho yerra quien mucho corre. (Proverbios 19: 2).
En los capítulos 19 al 21 de Proverbios hay varios pasajes que harán que te rasques la cabeza y digas: «Está bien, lo admito. ¡Salomón tenía razón!». Proverbios 19: 2 es el primer texto que impresiona: «El afán sin conocimiento no vale nada; mucho yerra quien mucho corre». Me hubiera gustado leer este versículo antes de mi viaje a ninguna parte. Hace un año viajé a Stamford, Connecticut, una ciudad pequeña cerca de Nueva York. Me hospedé en el Hotel Westin. La habitación era muy bonita y todo el personal era muy atento. Allí la pasé muy bien; claro, excepto por la noche que decidí salir a buscar algo para comer cerca del hotel. ¡Mala idea!
En la Costa Este de los Estados Unidos, las calles de la mayoría de las ciudades no están trazadas linealmente como en otros lugares; Los Ángeles, por ejemplo. Algunas calles son rectas, de repente doblan, terminan, y continúan cuatro cuadras después. Pensé: «¿Qué tan difícil es ubicarse en una ciudad pequeña? Si me pierdo, solo tengo que buscar el anuncio luminoso del hotel. Como está bien alto, se debe ver por todos lados». ¡Vaya que me equivoqué!
Conduje durante mucho tiempo, y parecía que no llegaba a ninguna parte. Vi algún restaurante que otro, pero como no encontraba estacionamiento, seguí manejando. Después de una hora de conducir sin resultados, mi estómago empezó a decirme cosas que no te puedo repetir. Mi cabeza se unió a mi estómago y entre los dos me maldecían.
«¡Torpe! -comenzaron-. ¿Cuándo has podido ir a algún lugar sin saber el domicilio? Si te pierdes hasta cuando tienes un mapa, ¿qué te hizo pensar que podrías andar en Stamford sin ayuda? Porque, digo, no tienes sentido de dirección, ¡así que regrésate derechito al hotel y pide ayuda!». ¡Mi cabeza tenía razón!
Después de estar perdido durante más de una hora, encontré el hotel. Le pedí al recepcionista que me dijera dónde podía encontrar un lugar para comer cerca del hotel. Me dijo que había un restaurante a diez minutos. Después de todo, Salomón tenía toda la razón: «El afán sin conocimiento no vale nada».
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Proverbios 19-21
¿Qué cosa importante hacen las personas sabias antes de empezar a trabajar para alcanzar una meta? Proverbios 20: 18. ¿Tú también?