AMOR DE MADRE
Adolescentes · Del libro UN AÑO EN LA PALABRA
¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! (Isaías 49: 15).
¿Tu mamá te ama? Qué pregunta más tonta, ¿verdad? ¡Claro que sí! Pero no todas las personas pueden decir lo mismo de sus madres.
Todavía recuerdo el relato de una joven que envió su historia a la revista Insight hace años. Nunca había recibido una historia como esa. La madre de aquella chica había robado la identidad de su hija y firmado varios cheques a su nombre. La policía arrestó a la muchacha por los delitos de su madre cuando la mamá fue a recogerla a la penitenciaría, ni siquiera se tomó la molestia de pedirle disculpas.
No todas las madres son amorosas; si la tuya lo es, ¡da gracias!
El amor dedicado y sincero de una madre es lo más cercano al amor que Dios tiene por sus hijos. Por eso, Isaías 19: 15 deja claro que así como una madre nunca se olvidaría de su bebé casi recién nacido, él jamás se olvidará de sus hijos e hijas. El pueblo de Israel necesitaba escuchar este mensaje, especialmente cuando sus años de exilio en Babilonia parecían eternos.
En el libro Illustrations Unlimited, el escritor James S. Hewett relata la historia de una madre que hizo un inusual y supremo sacrificio por su hijo.
Hace ya varios años, una joven madre caminaba por las montañas del sur de Gales con su pequeño hijito en brazos, cuando la sorprendió una tremenda tormenta de nieve. Ella murió ahí, en medio de la tormenta. Una vez que la tormenta pasó, los rescatistas encontraron su cuerpo bajo la nieve. También descubrieron que se había quitado el abrigo para envolver a su bebé. Para sorpresa y alegría de ellos, el bebé estaba vivo y saludable. Con su propio cuerpo había hecho un montículo para cubrir el cuerpecito de su hijo, entregando así su vida por la de él, y demostrando la profundidad del amor de una madre. Años después, ese mismo niño, David Lloyd George, llegó a ser primer ministro de Gran Bretaña; sin duda, uno de los mejores gobernantes que ha tenido Inglaterra.
¡Eso es amor! ¡Y el amor de Dios por nosotros es mucho más grande que ese!
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Isaías 49-51
¿Qué más le dijo Dios al pueblo de Israel para probar que nunca los olvidaría? Isaías 45: 17. ¿Cómo cumplió Jesús esa promesa?