Devocionales Matutinos

¡Cuidado con los Pervertidos!

Adolescentes · Del libro UN AÑO EN LA PALABRA

Versículo:

Ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo (Gálatas 1: 7).

Si el título de la lectura de hoy te hace pensar en hombres o mujeres que tienen malos pensamientos sexuales, piensa de nuevo. Según el diccionario, «pervertir» significa: «Viciar con malas doctrinas o ejemplos las costumbres,la fe, el gusto, etcétera», o «perturbar el orden o estado de las cosas». Como puedes ver, la perversión no necesariamente tiene que estar relacionada con el sexo. Algunos dirían que el peor pervertido es el que tuerce la verdad para engañar a otros. El apóstol Pablo probablemente estaría de acuerdo con esa declaración. Te lo explicaré más adelante, ahora permíteme un poco de nostalgia.

Cuando yo era chico iba a una iglesia en la que había hermanos muy cariñosos. Todavía recuerdo las fantásticas actividades sociales que realizábamos después de la Sociedad de Jóvenes. (¿Has participado en alguna?) Sin embargo, no todo era tan estupendo en mi iglesia. También recuerdo cómo algunos miembros rechazaban completamente a las jovencitas que quedaban embarazadas antes del matrimonio. Algunos adultos «mandaban al infierno» a quien usara collar o aritos. En mi iglesia había aprendido que si obedecíamos los «sí» y los «no» de nuestra fe, seríamos salvos. ¡Grave error!

Las iglesias del territorio de Galacia en tiempos de Pablo tenían el mismo problema con los miembros pervertidos. Algunos judíos creían que los nuevos conversos debían obedecer la Ley que Dios les había dado por medio de Moisés. Lo leíste en Levítico, Números y Deuteronomio, además de otras partes. Los líderes judíos prominentes creían que ningún gentil incircunciso podía ser salvo.

El libro de Gálatas es una carta que el apóstol Pablo escribió a todos lo que piensan que para ser salvos hay que obedecer los «sí» y los «no». Quienes pervierten la Palabra de Dios más vale que no hayan leído este libro, porque solamente hay una manera de ser salvos: Aceptar el sacrificio de Jesús en la cruz como pago por nuestros pecados.

NO DEJES DE LEER

Gálatas 1-3

¿El hecho de que nada podamos hacer por nosotros mismos para ganar la salvación nos da derecho a seguir pecando? Mira lo que dice Gálatas 6: 1-7.

Devocionales del Sábado, 1 de diciembre de 2018 ›