Devocionales Matutinos

"La Buena Sangre Siempre Se da a Conocer”.

Adolescentes · Del libro Para y piensa 365 citas inspiradoras de gente famosa y no tan

Versículo:

"-Ciertamente les aseguroafirmó Jesús- que, si no comen la carne del Hijo del hombre ni beben su sangre, no tienen realmente vida" (Juan 6:53).

PROVERBIO

Cuanto más escucho hablar de vampiros, menos me gustan. Es grosero chuparle la sangre a alguien sin un "por favor" ni un "gracias". Así que es bueno es que no sean reales.

Lamentablemente, hay algunas personas reales que tienen características vampirescas. El Dr. Alexander Bogdanov fue un revolucionario ruso que vivió hace cien años. Él creía que podía lograr la juventud eterna si intercambiaba sangre con una serie de hombres más jóvenes. Luego de pasar por once transfusiones de sangre, anunció que su vista había mejorado y que había dejado de perder el cabello. Un compañero entusiasta informó que "Bogdanov parece haberse vuelto siete... no, diez años más joven luego de la operación".

Fue después de la transfusión número doce cuando las cosas salieron terriblemente mal. El joven paciente que Alexander había elegido tenía las enfermedades infecciosas de la tuberculosis y la malaria, y también un tipo de sangre diferente. A las dos semanas, el doctor vampiro estaba muerto.

¿Sabías que Jesús es exactamente lo opuesto a un vampiro? Mientras que los vampiros toman sangre para seguir viviendo, Jesús dio su sangre para darnos vida eterna. Como puedes ver en el versículo de hoy, él les dijo a sus seguidores que ellos tenían que tomar su sangre para tener vida. Cuando él dijo eso, muchas personas fruncieron la nariz y dijeron: "Qué asco".

Hoy entendemos que Jesús no dijo eso para que lo experimentáramos literalmente. Nos dio una imagen de cuánto necesitamos una transfusión de su pureza, bondad y poder. Recordamos esta idea cuando bebemos el jugo de uva durante el servicio de Santa Cena en nuestra iglesia.

Quizás Alexander estaba en lo correcto sobre el poder que hay en la sangre. Solo que la próxima vez, debería elegir al donante correcto. Kim

Octubre 31

Devocionales del Sábado, 31 de octubre de 2020 ›