Hoy
La ciudad fantasma
Adolescentes · Del libro La vuelta al mundo en 365 Días
«SUJETÓ CON FUERZA AL DRAGÓN [...] Y LO ENCADENÓ POR MIL AÑOS» (APOCALIPSIS 20:21.
No creo en los fantasmas. Ni tú tampoco. Nunca creas en ellos. Sin embargo, es difícil encontrar otra palabra para describir el destino sombrío de una ciudad llamada Prípiat.
Probablemente nunca hayas oído hablar de este lugar. Sin embargo, para una o dos generaciones antes que la tuya, es imposible olvidarlo. Ubicada al norte de Ucrania, Prípiat es una ciudad con edificios, casas, ruedas de la fortuna, supermercados y gasolineras. Todo sigue allí... excepto las personas.
Esta «ciudad fantasma» quedó vacía de un momento a otro, luego de uno de los mayores desastres apocalípticos de la historia moderna. Un día de abril de 1986, ocurrió lo impensable: una de las mayores usinas nucleares de la Unión Soviética, en Ucrania, colapsó. El mundo quedó conmocionado. Cientos de miles de personas quedaron en estado de emergencia.
¿Has oído hablar de Chernóbil? Ese nombre aterrador convirtió la radiactividad en un enemigo real para quienes vivían cerca. Para que tengas una idea de la magnitud de la tragedia, la radiación liberada en el aire por ese accidente fue 400 veces mayor que la de la bomba atómica que arrasó la ciudad japonesa de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy, visitar Prípiat es enfrentarse a la soledad y el silencio. Un enorme ataúd de concreto fue construido a toda prisa para sellar la zona central del reactor que explotó. Pero los científicos afirman que deberán pasar · menos 900 años para que los niveles de radiactividad se estabilicen y se pueda permitir el regreso de la vida humana a esa vasta región deshabitada. Es decir, nadie podrá vivir allí hasta el año 2926.
¿Sabes a qué me recuerda esto? A la prisión que sufrirá el enemigo de Dios durante el milenio. Serán mil años en los que Lucifer vagará por este mundo sin un solo ser humano a quien tentar, perjudicar o engañar. Mientras tanto, los salvados tendrán tiempo de sobra para conocer todos los registros de quienes se perdieron, y por qué se perdieron, para que no quede ninguna duda sobre la justicia perfecta del Señor.
Y tú, ¿quieres estar conmigo en el cielo mientras la Tierra queda desolada por tantos años? Vive este día protegido por Jesús, para que ningún desastre haga explotar el reactor espiritual de tu vida eterna. Nada malo te sucederá.
No te dejes contaminar por la radiación del pecado.