Devocionales Matutinos

Revelación

Adultos 2 · Del libro NUESTRA ESPERANZA

Versículo:

“La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan” (Apocalipsis 1:1).

El libro de Apocalipsis entusiasma a algunos y aterroriza a otros, pero su contenido es fundamental para entender nuestra identidad y el tiempo en que vivimos. Por eso, Elena de White recomienda: “Los solemnes mensajes que en el Apocalipsis se dieron en su orden deben ocupar el primer lugar en el pensamiento de los hijos de Dios” (Testimonios para la iglesia, t. 8, p. 316).

A partir del primer versículo de Apocalipsis, podemos entender los dos principios que sirven como base para todo su contenido:

El objetivo principal: la revelación de Jesucristo.

El mensaje principal del libro viene de él y su contenido es sobre él. Jesús es el “Hijo del hombre” del capítulo 1; el “León de la tribu de Judá” y el “Cordero” del capítulo 5; el “Hijo varón” del capítulo 12 y el “Verbo de Dios” del capítulo 19. El libro comienza con él y termina con él.

A pesar de estar lleno de profecías, símbolos y señales, Apocalipsis no fue escrito para saciar nuestra ansiedad y curiosidad sobre el futuro. Su objetivo es mostrar que, no importa lo que haya ocurrido o todavía pueda llegar a ocurrir, Jesús está del lado de su pueblo a lo largo de la historia y lo sostendrá hasta el fin.

El mensaje principal: Dios está al control del futuro.

Si el futuro estuviera en nuestras manos, habría una gran confusión; si estuviera en las manos del enemigo de Dios, vencería; si fuéramos simples resultados del destino, nuestra vida perdería su significado. Podemos estar seguros de que el futuro está en las manos de un Dios que nos conoce y siempre hace lo que es mejor para nosotros.

Al mismo tiempo, Apocalipsis es el libro de la gran esperanza. En el primer capítulo presenta a aquel que “ha de venir”. En el último, repite tres veces la plena seguridad que nos dejó Jesús: “Vendré otra vez”.

Apocalipsis no es meramente un libro de profecías, sino la revelación del amor y el cuidado de Dios. No tengas miedo de sus símbolos, pues señalan hacia el establecimiento definitivo del Reino de Dios y de su justicia eterna. Permite que Jesús se te revele en Apocalipsis; de esa manera, la esperanza será renovada en tu corazón.

Devocionales del Domingo, 24 de noviembre de 2019 ›