Devocionales Matutinos

Enfrentarlas, no Evitarlas

Adultos 4 · Del libro Una Religión Radiante

Versículo:

«Lléname de gozo y alegría; alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado}}. Salmo 51:8, DHH

CIERTO QUE DIOS NOS AMA, que en todo busca nuestra felicidad y que, si su ley hubiera sido siempre obedecida, nunca habríamos conocido el dolor. Y no menos cierto es que, en este mundo, todos tenemos que sobrellevar sufrimientos, penas y preocupaciones como resultado del pecado. [...] Este mundo no es un desfile, sino un campo de batalla. Se nos invita a todos a que soportemos las dificultades como buenos soldados. [...] El mejor modo de enfrentar las pruebas no consiste en evitarlas, sino en superarlas. [...] La disciplina resulta penosa para nuestra naturaleza pecaminosa, pues se opone a los deseos y las inclinaciones naturales, pero podemos olvidar el dolor si se tenemos siempre presente un gozo superior.— La educación, cap. 34, pp. 265, 266.

Nuestras tristezas no brotan de la tierra; Dios «nos hiere y nos aflige, pero no porque sea de su agrado». Cuando él permite que suframos pruebas y aflicciones, es «para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad» (Lam, 3; 33; Heb. 12; 10, NVI). Si la recibimos con fe, la prueba que parece tan amarga y difícil de soportar resultará una bendición. El golpe cruel que marchita los gozos terrenales nos hará dirigir la vista al cielo. ¡Cuántos son los que nunca habrían conocido a Jesús si la tristeza no los hubiera movido a buscar consuelo en él!— El discurso maestro de Jesucristo, cap. 2, pp. 25-26.

«Señor, yo te alabaré aunque te hayas mojado conmigo. Tu ira se ha calmado, y me has dado consuelo». Isaías 12: 1, NVI

UNA RELIGIÓN RADIANTE

Reflexiones diarias para una vida cristana feliz

Elena G. de White

========================

Visitenos en:

Devocionales del Sábado, 14 de abril de 2018 ›