
Audios narrados con IA
Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.
Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.
Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.
Opciones de lectura
Versículo:«Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios» (Éxodo 34: 29).
Después de estar cuarenta días y cuarenta noches en la montaña con Dios, el rostro de Moisés brillaba como si fuera una lámpara. Los ancianos tuvieron que ponerle un velo sobre el rostro para cubrir el resplandor. No quiero centrarme en los cambios químicos y fisiológicos que tuvo Moisés para que esto sucediera- desconozco si científicamente es posible-, pero quiero resaltar el hecho de la santidad.
¿Cómo puedes estar ante la presencia de Dios? Sin duda alguna, no puede ser como estuvo Moisés a menos que por la misericordia del Señor alguien sea llamado por Dios de manera especial. Una manera en la que sí puedes estar ante su presencia es por medio de la oración. La oración es el medio más maravilloso que Dios ha dejado para comunicarse con sus hijos. Quien no cree en la oración piensa que es tonto estar hablando solo sin que nadie escuche.
No es tonto -aunque lo pareciera- que una persona se arrodille ante nada en su habitación o en el campo, que vaya hablando mentalmente mientras camina o quizá que dialogue con Dios mientras pasan las horas del día como si fuera su compañero imaginario. Esto precisamente es la oración, una continua comunicación con Dios mientras vives, con momentos especiales cuando expresas tus temores, necesidades, deseos, luchas, problemas ¡y todo lo demás! Dios está más que dispuesto a pasar cualquier cantidad de tiempo contigo. No se aburre, no se queda dormido mientras conversas y no lo fastidias; es su más sincero deseo hablar y estar contigo.
Una escritora inspirada dijo que orar es el acto de abrir el corazón a Dios y conversar con él como un amigo. Es la manera que puedes usar para estar ante la presencia de Dios que no durará solo cuarenta días y cuarenta noches, sino toda la vida. Quizá tu rostro no resplandecerá físicamente, pero tu alma estará en paz y tendrás una confianza plena en el Señor. Verás cómo muchas cosas que conversas o le pides se cumplirán palpablemente ante tus ojos. Esto es vivir en plenitud a su lado.
Mi querido amigo, Moisés paso físicamente cuarenta días y cuarenta noches con el Señor, pero él te invita a pasar toda tu vida ante su presencia mediante la oración. ¿Quieres aceptar su invitación? ¿Te gustaría experimentar la oración con Dios hasta que lo consideres tu amigo? No tienes que ser un experto, solo cuéntale lo que te pasa, háblale de tus alegrías y de tus problemas y pronto verás que el tiempo pasará tan rápidamente ante su presencia que ni lo notarás porque lo has hecho tu amigo. Ven al Señor, habla con él que está listo para escucharte, porque todo es por su gracia.