Devocionales Matutinos

Johannes Brahms

Jóvenes 2 · Del libro Persigue Tus Sueños

Versículo:

Señor, escucha mi voz por la mañana; cada mañana llevo a ti mis peticiones y quedo a la espera. Salmo 5:3.

Johannes Brahms creció en un barrio muy pobre y superpoblado, en el distrito más pobre de Hamburgo, Alemania. Su padre, un bajista de la orquesta local, con dificultad ganaba lo suficiente para alimentar a su familia. Vivían en cuartos húmedos y pobremente amueblados que, por lo general, eran sumamente fríos en invierno. La sopa casi siempre se servía bastante escasa. Para poder alimentar mejor a la familia, Johannes tuvo que salir a trabajar a los nueve años de edad y tocar el violín en los restaurantes, y a veces no volvía hasta avanzada la noche.

Pese a tener que trabajar arduamente, Johannes encontraba tiempo para tomar lecciones de piano y dedicar varias horas al día a practicarlo. Además, le quedaba un poco de tiempo para escribir música.

"Los mejores cantos -decía Brahmsvenían a mi mente cuando lustraba mis botas por las mañanas".

Muchos hombres famosos y grandes de este mundo han cultivado, como Brahms, la costumbre de levantarse temprano por la mañana. Los cristianos de todas las épocas han descubierto que el maná celestial es más fresco cuando se recoge en las horas del rocío, antes del amanecer. En la suave quietud, antes de iniciar nuevas actividades cargadas de actividades, se puede percibir mejor la dulce voz de Cristo que habla a nuestro ser.

Juan Wesley, un gran predicador de Inglaterra, acostumbraba levantarse a las cuatro de la mañana para dedicar una o dos horas a la meditación y la oración. Juan Quincy Adams, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, solía estudiar su Biblia bien temprano cada día. Guillermo Gladstone, primer ministro de Gran Bretaña, acudía cada mañana a la iglesia más cercana para pasar unos momentos en oración. J. Hudson Taylor, misionero pionero en China, cuando más ocupado estaba, se levantaba a las tres de la mañana para orar. Elena de White frecuentemente se levantaba en las primeras horas de la mañana para comunicarse con Dios y escribir sus mensajes.

Jesús acostumbraba levantarse muy de mañana, mucho antes del amanecer, para pasar un buen tiempo conversando con su Padre. Daniel prefirió ser echado en el foso de los leones antes de faltar a su cita con Dios. David eligió también las primeras horas del día como ocasión especial para comunicarse con Dios. Isaac Watts escribió en la madrugada un himno con el texto de hoy. Es el himno número 39 del Himnario Adventista (1962).

Johannes Brahms, al igual que muchos otros, descubrió que las horas tempranas de la mañana son "mágicas". ¿Lo has experimentado tú?

Abril 14

Devocionales del Martes, 14 de abril de 2020 ›