Devocionales Matutinos

Conquistando a Través de la Humildad

Jóvenes · Del libro EJEMPLOS Y ENSEÑANZAS DE LAS ESCRITURAS

Versículo:

Lleven mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para su alma (Mateo 11: 29).

LAS ESCRITURAS EXALTAN LA FIGURA DE JESÚS como Hijo de Dios y lo muestran divino, eterno, creador y poderoso como a Dios mismo. Teniendo todo ese poder antes de venir a esta tierra, Jesús podría haber elegido como su hogar la corte de un palacio, las comodidades del dinero o habitar entre gente poderosa.

Sin embargo, su elección contrasta con los valores materiales de este mundo porque eligió el hogar de un humilde carpintero para pasar sus primeros treinta años de vida. Cuando inició su ministerio público, no vestía ropas lujosas, caminaba para trasladarse (salvo algunas excepciones que le prestaron algún animal de carga), y se refirió así mismo como alguien que no tenía dónde recostar su cabeza.

¡Qué tremendo contraste con otros hombres que dejaron su huella en la historia humana! «El caso Hitler sigue merodeando, debido a su dimensión fantasmagórica, por la conciencia de la gente. Dentro de los personajes de la historia es difícil encontrar a un personaje tan amado y odiado por millones de personas [...] Cuando conquistó París, lo primero que hizo fue visitar la tumba de su colega y se quejó que para verlo había que mirar hacia abajo y dijo en esa oportunidad que cuando él muriera, su mausoleo debería estar en lo alto, para que la gente que lo visitase tuviera que mirar para arriba» (Fabio Lacolla, El libro del éxito, p. 196).

A diferencia del dictador alemán y teniendo razones de sobra para exaltarse hasta lo sumo, Jesús prefirió vivir en humildad; ganó la gloria al entregar su vida por los pecados del mundo. Ni el poder, ni el dinero, ni la gloria terrenal, pudieron convencer al Hijo de Dios de apartarse un ápice de la voluntad de su padre.

Hitler deseó tener una tumba en lo alto para que aquellos que lo visitaran tuvieran que mirar para arriba. ¡Pobre hombre! Cuando habló con esas ínfulas de grandeza no sabía que su vida terminaría al igual que Judas, con el suicidio, y luego, no existiría ningún lugar en el mundo donde se pudiera decir: «Aquí yacen los restos del Führer».

Jesús lo conquistó todo a través de la humildad y su lugar está mucho más alto que cualquier lugar terrenal: está en el cielo. Jesús no está en una tumba o en un mausoleo para ser recordado, está sentado sobre un trono porque es «Rey de reyes y Señor de señores» (Apoc. 19:16) y pronto vendrá a este mundo a buscar a los humildes de corazón.

Ejemplos y enseñanzas del gran Maestro.

Devocionales del Sábado, 10 de diciembre de 2022 ›