
Opciones de lectura
Versículo:Así alumbre la luz de ustedes ante los hombres, para que vean sus obras buenas y glorifiquen a su Padre que está en el cielo (Mateo 5:16).
Mientras que una habitación promedio tiene unos 5 metros cuadrados, una luz de noche promedio mide solo unos centímetros de alto, y todavía menos de ancho. A causa de las dimensiones, una luz de noche no ilumina cada rincón de una habitación; ni la ilumina como si pareciera de día. Pero para el niño que le teme a la oscuridad, esa lucecita hace toda la diferencia.
Muchas veces ponemos excusas para no ayudar porque sentimos que no lograremos un cambio lo suficientemente grande. ¿Qué puede hacer una sola persona contra el hambre, la pobreza y la enfermedad en el mundo? Pero Dios no le pide a una persona que transforme el mundo entero sola. Él dice: “Así alumbre la luz de ustedes ante los hombres, para que vean sus obras buenas y glorifiquen a su Padre que está en el cielo” (Mat. 5:16). Cuando ayudas a una anciana con sus bolsas de compras, puede que no estés resolviendo la trata de personas en África, pero estás haciendo una diferencia en la vida de esa anciana. Cuando realizas un viaje misionero de una semana a Sudáfrica, puede que no estés llevando a un continente entero un futuro de riqueza y prosperidad, pero haces una diferencia en las personas que encuentras. No importa cuán pequeño te sientas, tu luz puede hacer una diferencia, incluso si ilumina solo tu esquinita del mundo y ayuda a una persona por vez.