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Versículo:Ve con la fuerza que tienes (Jueces 6:14, NVI).
La adolescencia es una etapa que está marcada por cambios y descubrimientos. Además de las transformaciones en el cuerpo, está el desafío de buscar una autoestima equilibrada y el deseo de ser aceptado por el grupo. En medio de todo esto, hay otra cuestión que afecta a la mayoría de los jóvenes: la timidez.
¿Eres tímido? ¿Tienes dificultades cuando necesitas hacer una presentación en la clase, en la iglesia o en otro lugar donde hay muchas personas? ¿Sudas y tiemblas cuando tienes que cantar o hablar en público? No te desesperes por eso. ¡Puedes aprender a vencer tu timidez!
Cuando tenía aproximadamente catorce años, participé en un grupo musical en la iglesia donde mi padre era pastor. En varias presentaciones, ponía la partitura frente a mi rostro y temblaba de nervios. Algunas personas se reían de mi actitud, lo que me ponía aún más nervioso.
Con el tiempo, me di cuenta de que era posible controlar la situación. Decidí enfrentar el problema respirando profundamente, moviendo los brazos, pensando en la letra de la canción y mirando a las personas. ¡Eso marcó la diferencia! Con mucho entrenamiento y oración, logré avanzar. Mi deseo de cantar era más grande que la timidez.
Para vencer la vergüenza, necesitas aprender a gestionar tus pensamientos. Deja de pensar que las personas te están criticando o menospreciando. Los pensamientos negativos hacen que nos sintamos derrotados antes de que la situación ocurra. Así que, sustituyelos por pensamientos más positivos, optimistas y nobles. En lugar de pensar que todos te están mirando, presta más atención a lo que sucede a tu alrededor.
Cuando Gedeón mostró debilidad al liderar al pueblo de Israel en la guerra contra los madianitas, Dios le dijo: "Ve con la fuerza que tienes y salvarás a Israel del poder de Madián. Yo soy quien te envía" (Juec. 6:14, NVI). Gedeón pensaba que era pequeño e incapaz, pero Dios le dio valor para ser un vencedor. "Yo estaré contigo", le dijo el Señor al guerrero de Israel (vers. 16).
Hoy, Dios te dice lo mismo. Si tu sueño es cantar, ive y canta! Si tu sueño es predicar, ive con la fuerza que tienes! Dios te dará la capacidad para vencer la timidez y superar los obstáculos.