
Audios narrados con IA
Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.
Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.
Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.
Opciones de lectura
Versículo:¿Quién de ustedes, queriendo edificar una torre, no se sienta primero a calcular el costo y ver si tiene lo que necesita para terminarla? (Lucas 14:28).
Algunas personas pasan todo el tiempo quejándose de que no tuvieron suerte en la vida y de que las condiciones para el éxito fueron desfavorables. Culpan a la familia, al Gobierno, a la crisis mundial, a la pandemia; en fin, siempre encuentran una justificación para sus sueños rotos. Esta actitud de poner la responsabilidad sobre otros es más cómoda y ha llevado a mucha gente a navegar por las aguas de la mediocridad.
En el libro ¿Quién se ha llevado mi queso?, el doctor Spencer Johnson describió tres tipos de personas: (1) el flexible, que se da cuenta anticipadamente de que la crisis va a llegar y se prepara para ella; (2) la persona que espera la crisis para ver qué hará; y (3) la que se tropieza y se queda lamentándose y echándole la culpa a la vida. ¿Con cuál de estas opciones te identificas?
Para alguien que camina conforme a los principios de la Palabra de Dios, la pasividad ante los desafíos de la vida es algo inaceptable. El verdadero cristiano se propone caminar una segunda milla, no teme construir su propia torre y no se acostumbra al barco anclado en el puerto. Para alcanzar sus objetivos, sueña, proyecta y tiene un plan de acción.
El primer paso es saber a dónde quieres llegar. Después de todo, si no sabes adónde vas, cualquier lugar sirve. Las investigaciones muestran que menos del 3% de la población tiene metas específicas, personales y profesionales. ¡Vivir sin rumbo no puede ser tu realidad! Ten objetivos bien específicos. Bill Byrne escribió: "No se puede alcanzar una meta que no se ve, ni ver una meta que no se tiene" (Hábitos de sucesso, p. 211).
El siguiente paso es planificar. Esto tiene que ver con la forma y los medios que emplearás para alcanzar tus objetivos. ¿Cuánto tiempo, dinero y energía necesitarás, por ejemplo, para graduarte, comprar un coche o casarte? La planificación requiere una organización previa de la información. Es necesario sentarse y calcular todos los ítems, como Jesús mismo enseñó.
En las diferentes áreas de la vida, no olvides hacer una buena planificación. Quien no planifica, planifica fracasar. Y, al establecer tus prioridades, pon el Reino de Dios en primer lugar. De esta manera, tendrás mucho éxito.