Devocionales Matutinos

La Muerte de la Muerte

Hoy

Jóvenes · Del libro Inverso

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

Muerte, ¿dónde está tu aguijón? Sepulcro, ¿dónde está tu victoria? (1 Cor. 15:55).

Una de las verdades indiscutibles de la Biblia es que los pecadores merecen la muerte eterna. El apóstol Pablo escribió que "la paga del pecado es la muerte" (Rom. 6:23). El término griego aquí traducido como "paga" es opsōnia, que hace referencia a la remuneración que se le pagaba a un soldado romano al final de su servicio. De manera similar, el pecador, al final de su existencia, recibirá la muerte como "pago" por sus pecados. "El alma que peque, esa morirá" (Eze. 18:4), dicen las Escrituras.

Sin embargo, el versículo de Romanos no termina con esta nota lúgubre, sino que abre las puertas del Cielo para todo aquel que cree en Jesús. El texto continúa de la siguiente manera: "Pero el don gratuito de Dios es la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro". La muerte no es el fin, es solo un breve sueño, siempre y cuando nos encuentre siendo fieles a Jesús. El propio apóstol Pablo tenía la convicción de que estaría con Cristo en la segunda venida (Fil. 1:23), y que allí sería revestido de inmortalidad y recibiría la corona de justicia (2 Tim. 4:8).

Tal vez hayas perdido a algún amigo, familiar o alguien a quien amabas mucho. ¡Puedes estar seguro de que la muerte tiene los días contados! Pronto probará su propio veneno y dejará de picar a las personas con su aguijón. Después del Milenio, cuando la Nueva Jerusalén descienda a la Tierra con todos los salvos, Dios exterminará el mal y la muerte (Apoc. 20:14).

Tenemos esta certeza porque Jesús vino al mundo y se sacrificó en nuestro lugar. Solo a través de su muerte y su resurrección tenemos vida. ¿Te entregaste completamente a él? ¿Se concentran en él tus pensamientos y afectos? Si Cristo es lo primero, lo último y lo mejor en tu vida, recibirás gratuitamente la salvación.

Nunca olvides que "este mundo presente es temporal. Todo lo que hay en él, tarde o temprano, tendrá un fin, mucho antes de lo que muchos de nosotros imaginamos". Un día "dormiremos por última vez en este planeta, tendremos nuestra última comida, asistiremos a nuestra última clase, haremos el último examen, iremos por última vez a la iglesia, escribiremos la última carta, diremos la última frase, veremos el último noticiero, daremos una última mirada, una última sonrisa, un último amor, y lo siguiente será ver a Jesús" (Walter Boger, Memórias de um educador, p. 105).

Devocionales del Lunes, 2 de noviembre de 2026 ›