Devocionales Matutinos

La Ira Buena

Hoy

Jóvenes · Del libro Inverso

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

Si se enojan, no pequen; cuando estén en sus camas examinen en silencio sus corazones (Salmo 4:4, NVI).

Así como una moneda tiene dos caras (cara y cruz), la ira es una emoción que puede ser tanto positiva como negativa, dependiendo de cómo se utilice. En cuanto al aspecto positivo de la ira, el apóstol Pablo está de acuerdo con el salmista al decir: "Si se enojan, no pequen. No se ponga el sol mientras están enojados" (Efe. 4:26). ¿Cómo puede alguien enojarse y no pecar?

En primer lugar, necesitamos entender que la ira es un sentimiento de inconformidad o indignación contra el error. Cuando un padre o una madre ve a su hijo jugando con fuego, por ejemplo, ¿cuál es su reacción? ¿Sonreír y acariciar la cabeza del niño? ¡No! Si realmente ama a su hijo, el padre o la madre tendrá una actitud firme, enérgica, con cierto tono de ira. Por lo tanto, la ira positiva es controlada, dominada por la razón y siempre dirigida al bien del otro.

Sin embargo, puede ser que digas: "Cuando la ira surge, ¡no puedo controlarla! ¡Quiero explotar!" Sé que no es fácil, especialmente cuando somos tratados injustamente o humillados. Pero recuerda que el dominio propio es parte del fruto del Espíritu (Gál 5:23) y que se adquiere cuando tenemos una relación personal con Dios. Es el Espíritu Santo quien nos ayuda a vencer esa "locura momentánea" causada por el odio y el deseo de venganza.

¿Recuerdas cómo Dios abordó a Caín en su momento de ira? El Señor dijo: "¿Por qué te has airado? ¿Por qué ha decaído tu rostro? [...] El pecado está a la puerta deseando dominarte; pero tú debes dominarlo" (Gén. 4:6, 7). Lamentablemente, Caín no quiso dominar su envidia y su deseo de venganza. El resultado fue trágico. Entre "cara" y "cruz", Caín eligió quedarse con la cara de la venganza.

En el libro Emociones: ¿Se puede confiar en ellas?, James Dobson ofrece algunos consejos prácticos para controlar la ira: 1) Haz de tu irritación un tema de oración. 2) Explícale tu sentimiento a una persona madura y comprensiva. 3) Acércate al ofensor y muéstrale un espíritu de amor y perdón. 4) Respira profundamente, cálmate y habla de manera racional con la persona.

¿Puedo darte un consejo más? Si tienes que enojarte hoy, que sea solo contra el pecado.

Devocionales del Miércoles, 4 de noviembre de 2026 ›