
Opciones de lectura
Versículo:«Solo él puede librarte de trampas ocultas y plagas mortales». Salmo 91:3
La palabra «langosta» es un poco engañosa, porque cuando uno la oye, lo primero que piensa es en el marisco ese que parece una cigala roja. Y es verdad que ese crustáceo del mar se llama «langosta», pero no es el único animal con ese nombre. Cuando la Biblia habla de «plagas de langostas» se refiere a otro tipo de langostas. Posiblemente en tu país se llaman «saltamontes» o «chapulines». Pues verás, este animalito tiene una particularidad, y es que se reproduce rapidísimamente, por lo que en seguida se convierten en millones. Como necesitan comer pues ya te imaginarás millones de saltamontes en un mismo prado, comiendo la misma hierba, en un pispás acaban con toda la vegetación del lugar. Eso es lo que se conoce como plaga de langostas.
Mira lo que dice el profeta Joel: «La langosta, como un ejército fuerte y numeroso [...] ha invadido mi país. Ha destruido nuestros viñedos, ha destrozado nuestras higueras; las ha pelado por completo, hasta dejar blancas sus ramas» (Joel 1:6-7).Y es que cuando llega una plaga, arrasa con todo. Qué problema tan grande y qué difícil de solucionar.
Si vives en una ciudad, lo más seguro es que nunca hayas visto una plaga de langostas. Pero así como las langostas plagan los campos, hay males que plagan nuestra sociedad, por causa del pecado. Males como las drogas o el alcohol que, si caes en ellos, arrasan contigo. Para que esos males no arrasen con nosotros, podemos recurrir al único superhéroe que existe. «Solo él puede librarte de trampas ocultas y plagas mortales» (Salmo 91:3). ¿Sabes cómo se llama nuestro único superhéroe?
Desafío:Escribe tu respuesta en un papel. Hazle la misma pregunta a un adulto y escucha su respuesta. ¿Coinciden?