
Opciones de lectura
Versículo:«Si piensas construir tu casa, atiende primero a tus negocios, y no desatiendas a tu familias». Proverbios 24:27, TLA
¿Alguna vez has estado en un palacio? Si no has estado, tal vez en el futuro puedas visitar uno, ojalá. Hay dos palacios que son muy famosos en todo el mundo. Los dos están en Europa, son el palacio de Buckingham, en Inglaterra, y el de Versalles, en Francia. Aunque la palabra «palacio» suene así muy grandilocuente, en realidad no es más que una casa, solo que esa casa es donde viven los reyes de un país.
Los palacios de los tiempos bíblicos tenían cámaras privadas para el rey y la reina, una sala del trono en la que se celebraban las audiencias o se recibía a embajadores extranjeros, un recinto en el que el rey juzgaba u observaba diversas actividades, una tesorería, un depósito de armas, una sala de banquetes... Todo era a lo grande, como corresponde a un rey.
¿Sabes? Tú eres un príncipe, una princesa, porque tu Padre es Dios, el Rey del universo. Y algún día tendrás tu casa, que será como tu palacio. Tal vez no será de lujo, pero será tu palacio. En la Biblia tienes un consejo muy importante: «Si piensas construir tu casa, atiende primero a tus negocios, y no desatiendas a tu familia» (Proverbios 24:27,TLA). Ya sabes, cuando vayas a construir tu casa, asegúrate primero de que tienes un trabajo estable que te permite financiarla y de que la familia es lo más importante del hogar. No son las paredes, los muebles bonitos, ni el lujo... son las personas.
Desafío:Piensa cómo sería la casa de tus sueños, donde estaría y qué materiales usarías. Dibújala y coloréala.