
Opciones de lectura
Versículo:“Se dice: ‘Uno es libre de hacerlo que quiera’. Es cierto, pero no todo conviene. Sí, uno es libre de hacerlo que quiera, pero no todo edifica la comunidad’’ (1 Corintios 10:23).
Experimenta: ¿Has soñado con vivir en un lugar donde todo esté permitido? ¿Dónde no haya letreros de “prohibido"? ¿Dónde nadie te diga lo que NO puedes hacer?
Un sábado muy temprano, Jason pidió a su papá permiso para ir a una fiesta en una piscina con sus amigos ese día.
-Jason, sabes que el sábado es el día de reposo y está dedicado a adorar a Dios -respondió el padre-, ¿Por qué me pides permiso para hacer algo que sabes que no está bien?
-Estoy harto de que todo esté prohibido -respondió Jason, dejándose caer en el borde de la cama.
El papá llevó a Jason hacia la ventana. Su perro, Kaiser, un enorme danés, estaba sentado muy cerca de la puerta principal de la casa.
-A Kaiser no le hemos prohibido pasar por entre los alambres electrificados que rodean nuestra propiedad. Podría intentarlo, si lo deseara. Pero no sería bueno porque sufriría quemaduras graves que podrían causarle hasta la muerte, debido al alto voltaje. Lo intentó un día y terminó en el hospital veterinario.
Abrazó a su hijo y, por último, añadió:
-Hijo, te amo y te diré la verdad. En esta casa todo está permitido. Pero hay cosas que no te convienen y por eso no te damos nuestro permiso. Si haces cosas que van en contra de lo que te indicamos, terminarás mal, como Kaiser. Deseo que escuches nuestras recomendaciones.
En este mundo todo está permitido, pero no todo te conviene. Está permitido tomar alcohol, pero mira qué le pasa a los bebedores. En algunos lugares está permitido drogarse, pero nadie advierte lo que le pasa al cuerpo, ¡y a la vida! Que esté permitido no significa, precisamente, que sea bueno.
Dios no da permisos. Quiere que uses el cerebro y analices si lo que quieres te conviene, si es constructivo para tu vida, si te acercará o alejará de él.
Envía tus saludos a lindacollazos2015@hotmail.com