Devocionales Matutinos

Perro Muerto

Menores · Del libro Ciencia divertida para cada día

Versículo:

«Mefi-bóset se inclinó y dijo: “¿Por qué se fija Su Majestad en este siervo suyo, si soy como un perro muerto?”» (2 Samuel 9: 8).

Experimenta:Si tuvieras que escribir en dos palabras lo que piensas de ti, ¿cuáles serían?

Cuando Mefiboset aún era muy pequeño, lo habían dejado caer y sus dos piernas quedaron atrofiadas. Con todo, era nieto del rey Saúl y uno de los príncipes herederos del reino.

Tras la muerte de su padre y su abuelo el rey, Mefiboset fue a vivir a Lodebar, en casa de Maquir. No tenía pertenencias o casa propia. Pero un día, el rey David ordenó que lo llevaran al palacio.

Cuando David vio a Mefiboset, le dijo que por amor a su padre, Jonatán, le devolvería todas las tierras que habían sido de su abuelo Saúl y se sentaría a la mesa del rey, en el palacio, desde ese día en adelante.

Si hubieras sido Mefiboset, ¿habrías aceptado lo que David te ofrecía? Pues bien, Mefiboset, en lugar de agradecer a Dios y al rey, se inclinó y respondió que no valía más que un perro muerto. Tenía un grave problema. Mientras que el rey David lo veía y quería tratarlo como un príncipe, ¡Mefiboset se consideraba a sí mismo menos que inservible!

Te puede pasar lo mismo. Puedes pensar de ti como si fueras basura mientras que el Rey de reyes, Cristo Jesús, te mira y quiere tratarte como su príncipe o princesa. No importa lo que tú o los demás opinen de ti. Lo único que importa es lo que el Rey, Jesús, piense de ti. Dice que eres su hijo(a) y te sentarás a comer a su mesa. No discutas. Simplemente créelo y comienza a comportarte como miembro de la familia del Rey. Muy pronto llegará el día de sentarte a la mesa real por la eternidad.

Envía tus saludos a lindacollazos2015@hotmail.com

Devocionales del Viernes, 21 de agosto de 2015 ›