Devocionales Matutinos

Papel Arrugado

Menores · Del libro Ciencia divertida para cada día

Versículo:

«Pondré en ustedes un corazón nuevo y un espíritu nuevo» (Ezequiel 36: 26).

Experimenta:¿Qué piensas que hizo el gerente de la tienda?

Alejandro abrió el buzón del correo. Ningún sobre le pareció importante a primera vista, así que hizo una bola de cada una de las hojas y los sobres, y los tiró a la basura.

Esa misma tarde recibió una llamada. La señorita se identificó y le preguntó si había recibido en su correspondencia su «Certificado de ganador» de un sorteo. Debía presentarse al siguiente día a más tardar con lo que el certificado indicaba.

Alejandro corrió al bote de basura y examinó uno a uno los papeles... ¡claro que lo encontró!, aunque todo arrugado.

Leyó: «Estimado cliente, debido a que usted realiza su pago regularmente, su nombre fue escogido de entre miles para entrar a un sorteo de un auto compacto, resultando usted el único ganador. Por lo cual, agradeceremos que se presente a la brevedad posible en la siguiente dirección...».

Al final de la hoja se leían unas letras pequeñitas: «Favor de presentar este “Certificado de auténtico ganador" en buenas condiciones, sin manchas, roturas ni arrugas, en caso de querer reclamar el premio».

Alejandro lo mostró a su esposa: ¡Por fin tendrían un auto propio...! Si tan solo podían quitarle las arrugas al papel. Plancharon el certificado varias veces pero no lograron quitarle las marcas. A la mañana siguiente se presentaron con su arrugado, pero bien planchado, certificado.

El gerente observó con atención el papel y sonrió. Dijo a su secretaria: «Lo mismo les pasa a todos pero siempre se los perdono: entreguemos las llaves de ese auto a su nuevo dueño».

Tu corazón es como una hoja de papel limpia y nueva que Jesús te entregó. Espera que un día vayas a él y le digas: «Jesús, aquí está mi corazón. Lo he conservado limpio, sin pecado, manchas, malos hábitos, malas palabras ni arrugas».

Por si acaso ya «arrugaste» la hoja que Jesús te dio, ve a él cuanto antes, dile que te perdone y te ayude a no dañarla más. Algún día, con una sonrisa, nos dará un nuevo corazón a todos los que lo hayamos arrugado.

Envía tus saludos a lindacollazos2015@hotmail.com

Devocionales del Domingo, 6 de septiembre de 2015 ›