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Versículo:«Tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre en secreto. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio» (Mateo 6:6).
Experimenta:Aprovecha la oferta que Dios tiene para ti. Este día te regala un teléfono móvil que incluye un paquete de llamadas y mensajes al cielo sin límites.
Si quieres escribir un mensaje de texto a tu mejor amigo(a), para contarle lo que te ha sucedido, más vale que cuentes el número de caracteres que usas, cuántas letras, símbolos, signos de puntuación y números escribes, pues la compañía telefónica cobra cada 160 caracteres como un mensaje. Hoy en día, los teléfonos inteligentes ya no tienen el contador de caracteres y puedes escribir cuanto quieras. Pero el cobro es el mismo. Quizá por eso te acabas tan rápido el saldo o el número límite de SMS.
Friedhelm Hillebrand, en 1985, descubrió que las frases más comunes tenían menos de 160 caracteres. Así estableció esa cantidad como límite máximo. En aquella época, el ancho de la banda era muy limitado.
Si te encanta platicar, seguramente te molestará un poco esa limitación porque al sobrepasarla, el bolsillo de tus padres y el tuyo lo lamentarán, a menos que tengas un plan determinado. ¿No es así?
Gracias a Dios, ¡para comunicarnos con él no hay límites! Puedes hacer una llamada al cielo cuantas veces necesites y puedes tardarte todo lo que quieras, porque es gratis. Si prefieres mandar mensajes escritos al teléfono móvil de Dios, también es posible; conozco a varios que prefieren escribir lo que piensan, en forma de cartas dirigidas a Dios. En lo personal, prefiero hablar con él en silencio, porque así mantenemos nuestros secretos a salvo. Nadie se entera de lo que hablo con él; absolutamente nadie.
Envía tus saludos a lindacollazos2015@hotmail.com