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Versículo:«Moisés le hizo caso a su suegro y puso en práctica todo lo que le había dicho». Éxodo 18:24
-El pueblo acampó después en Refidim, pero allí no había agua, y para variar -empezó la mamá-, se quejaron contra Moisés. Este acudió a Dios, que le dijo que de la peña de Horeb les daría agua en abundancia. Moisés tocó la roca y brotó el agua; esa roca representaba a Cristo. Cerca de donde habían acampado se encontraba la casa de Jetro, el suegro de Moisés. Las noticias de la liberación de Israel habían llegado a Jetro, que decidió ir a visitar a Moisés junto con la esposa y los dos hijos de Moisés, para que los viera. Cuando estaban cerca del campamento se le avisó a Moisés que su suegro, junto con su familia, se acercaba, y salió a recibirlos con mucha alegría.
-Me lo imagino saludando a sus hijos, a su esposa y a su suegro -comentó Mateo—. Aunque la Biblia no cuenta ese momento, seguro que fue muy emocionante reunirse de nuevo para no separarse más.
-¡Sí, qué emoción! Tanto tiempo sin verlos —comentó Susana.
-Séfora, la esposa de Moisés, adoraba también a Dios. Al día siguiente, Jetro observó a Moisés atendiendo al pueblo para arreglar sus asuntos y le dio un consejo muy bueno. Le dijo que debía colocar hombres sabios que juzgaran sobre mil, cien, cincuenta y diez, para que ellos atendieran los asuntos más fáciles y solo le llevaran los difíciles a Moisés. Era importante delegar parte de su responsabilidad en otros, así la atención sería más rápida y menos cansada para él. A Moisés le pareció muy bien el consejo y lo puso en práctica. Siempre es bueno escuchar el consejo de las personas con experiencia —concluyó la mamá.
Tu oración:_____________________________________________________________________________________________________________________________________
¿Sabías qué?
Séfora era descendiente de Madián, un hijo de Abraham con Cetura.
14 de febrero