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Versículo:«Entonces los discípulos de Juan fueron a decirle: "Rabí, el hombre que estaba contigo al otro lado del río Jordán, a quien identificaste como el Mesías, también está bautizando a la gente. Y todos van a él en lugar de venir a nosotros"». Juan 3:26.
¿Tienes primos? Yo tengo muchos. Crecí jugando con mis primos en una calle de tierra frente a la casa de mi abuela. Tener una familia es maravilloso, tanto en las buenas como en las malas. Cuando es un día de fiesta familiar, hay alegría, celebración, ¡y quizá incluso una torta!
Jesús también tuvo primos. Juan el Bautista era primo de Jesús. Desde pequeño fue educado con un propósito importante: hablar de El Salvador que vendría a ayudar a las personas.
Se lo conocía como «la voz que clama en el desierto», porque vivió en el desierto e, incluso en un lugar tan difícil, no se desanimó. La gente buscaba a Juan el Bautista para escuchar su predicación. Con el tiempo, las personas entendieron que el Salvador del que tanto hablaba era Jesucristo.
Cuando sus seguidores comenzaron a seguir a Jesús, alguien le preguntó a Juan el Bautista si no estaba triste.
-¡De ninguna manera! Lo que más deseo es que el Salvador crezca -respondió.
Juan el Bautista quería servir y ser útil. La fama y los seguidores pasan, pero ser instrumento de salvación para el mundo permanece para siempre.
Mi oración: Padre, que estás en el cielo, quiero serte útil y fiel.
Con tu familia, piensen y anoten maneras de ser útiles en la obra del Señor y de servir a la comunidad.
Utilidad: Cualidad de quién es útil y puede proveer un servicio.