
Audios narrados con IA
Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.
Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.
Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.
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Versículo:«Al contrario, castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado después de haber enseñado a otros» (1 Corintios 9: 27).
¿Cuántas ganas tenemos de alcanzar nuestras metas? ¿Qué precio estamos dispuestos a pagar para que nuestros esfuerzos traigan fruto? Hoy hablaremos de un jugador australiano de hockey sobre césped quien optó por amputarse parte de un dedo para competir en los Juegos Olímpicos de París.
Matt Dawson se rompió accidentalmente un dedo de la mano derecha de manera grave durante un entrenamiento en equipo. La recuperación de la cirugía para repararlo habría llevado meses. Por eso, el jugador de 30 años decidió que le quitaran el dedo desde el nudillo hacia arriba para participar en sus terceros Juegos, lo que sorprendió a sus compañeros y entrenador. Dawson les dijo a los medios que la fractura fue tan grave que se desmayó en el vestuario cuando vio su dedo porque pensó que su sueño olímpico había terminado.
Consultó con urgencia a un cirujano plástico que le dijo que incluso con la cirugía para reparar el dedo y el largo tiempo de recuperación era posible que no recuperara la función completa. Sin embargo, si se lo amputaban, podría volver a jugar en 10 días. A pesar de que su esposa le hiciera la advertencia de no hacer nada «precipitado», Dawson dice que tomó su decisión «informada» esa misma tarde.
«Definitivamente, estoy más cerca del final de mi carrera que del comienzo y, quién sabe, estos podrían ser mis últimos [Juegos Olímpicos], y si sentía que todavía podía dar el máximo, eso era lo que iba a hacer», dijo Dawson. «Si cortarme la punta del dedo era el precio que tenía que pagar, lo haría». No es la primera vez que Dawson se enfrenta a una lesión extrema; casi pierde un ojo después de que lo golpeara un palo de hockey en el período previo a los Juegos de la Mancomunidad de 2018. Se las arregló para seguir jugando para su equipo y ganaron el oro en aquel torneo, además de una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio.
A fin de alcanzar las metas que tracemos, habrá un precio que pagar. Mientras más digna sea la meta, más exigente será el esfuerzo y más elevado el precio. Pablo comparó el precio del ministerio con castigar al cuerpo y someterlo. Es muy cómodo quedarse en la cama cuando podríamos estar trabajando o abusar de ciertos alimentos sencillamente porque son ricos. Repito: si la meta es digna, el precio será elevado. Y no hay meta más digna que llegar al cielo.