Devocionales Matutinos

De la Noche al Día

Mujeres · Del libro Ante todo ser cristiana

Versículo:

«La senda de los justos se asemeja a los primeros albores de la aurora: su esplendor va en aumento hasta que el día alcanza su plenitud» (Prov. 4:18, NVI).

JOHN NEWTON (1725-1807), autor del himno más apreciado y cantado por los cristianos de raza negra, fue paradójicamente un cruel comerciante de esclavos. Tras haber caído cada vez más y más bajo en el pecado y admitido que «era capaz de cualquier cosa»*, finalmente se convirtió. Entonces su vida cambió de la noche al día. A pesar de su pasado como negrero se volvió abolicionista para erradicar de Inglaterra el comercio de esclavos, John Newton ha pasado a la historia como uno de los más grandes predicadores evangélicos y como el compositor de Amazing Grace.

Saulo de Tarso(5-67 d. C.), autor de las Cartas del Nuevo Testamento más apreciadas por los cristianos de todas las épocas, paradójicamente «era tan fanático, que perseguía a los de la iglesia» (Fil. 3:6), aunque lo hiciera al servicio de un ideal. Pablo, el cruel perseguidor de cristianos, era un hombre de gran poder e influencia. «Su educación y sus prejuicios [...] y el orgullo motivado por su popularidad, lo fortalecieron para rebelarse contra la voz de la conciencia. [...] Se convirtió en un acérrimo opositor a las doctrinas enseñadas por los discípulos de Jesús. La actividad de Saulo en lograr que los santos hombres y mujeres fueran arrastrados a los tribunales, donde los condenaban a la cárcel y aun a la muerte por el solo hecho de creer en Jesús, llenó de tristeza y lobreguez a la recién organizada iglesia» (Los hechos de los apóstoles, cap. 12, p. 88). Este mismo Saulo cargado de prejuicios, perseguidor y orgulloso, finalmente se convirtió y, «temblando y temeroso, dijo: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?”» (Hech.9: 6, RV95). ¡De la noche al día! Saulo ha pasado a la historia como el gran apóstol de la iglesia cristiana.

¡Dos extraordinarias paradojas! Ambas prueban lo que tanto Newton como Pablo tan acertadamente expresaron: «En Cristo tenemos la liberación y el perdón de los pecados» (Efe. 1:7). «Sublime gracia del Señor, que a mí, pecador, salvó. Fui ciego mas hoy miro yo; perdido y él me amó».

Tal vez nosotras también necesitamos cambiar de la noche al día; tal vez no nos hemos dejado alcanzar aún de lleno por Dios para que obre a través de nosotras milagros y cambie a través de nosotras muchas vidas. Si es así, aceptemos el perdón y la libertad que nos ofrece, y seamos por donde vayamos como la luz de la aurora.

“En la conversión y en el reposo seréis salvos”. Isaías (RW95)

* Robert J. Morgan, Then Sings My Soul (Tennessee: Thomas Nelson, 2003), p. 79.

Envía tus saludos a sirleydelgadillo@hotmail.com

Devocionales del Domingo, 8 de mayo de 2016 ›