
El audio de este devocional no está disponible por ahora, pero puedes usar la voz de tu dispositivo para que te lo lea.
Opciones de lectura
Versículo:No cesen de orar, 1 Tesalonicenses 5: 17.
ABBY, NUESTRA HIJA MENOR, tenía el hábito de escuchar algunos de los relatos de Tu historia preferida del Tío Arturo, todas las noches antes de acostarse. Como su padre estudiaba y estaba ocupado con sus tareas, fue mi responsabilidad leer a nuestra pequeña de tres años, sin importar lo ocupada que yo estuviera, o ella no dejaría de llorar. May, su hermana de siete años, a veces intentaba consolarla.
-Abby, mamá está ocupada; cuenta ovejas y te quedarás dormida.
-¡No! No puedo. ¡No hay ovejas!
Abby nunca contaba ovejas porque insistía que no había ovejas. Era demasiado pequeña para imaginarlas en su mente, como su hermana.
Hace algunos años leí un libro de Albert Waite, mi profesor de ciencias en el Newbold College. Ahí encontré esta afirmación: «No cuentes ovejas, habla con el Pastor». También decía que la dirección de correo electrónico de Dios termina en «oración.com». Me hizo recordar a Abby, que ya tiene casi treinta años y no podía imaginar ovejas cuando tenía tres. Tenía razón; no había ovejas, pero siempre ha existido el amante Pastor, nuestro Señor y Maestro Jesús. Estoy segura de que, si bien Abby ya puede imaginar y ver ovejas, preferiría hablar con el Pastor. Siempre está presente y listo para escucharnos cuando hablamos, aunque no podamos verlo.
Orar es hablar con el Pastor. Pablo dice que no cesemos de orar y con oración.com, fácilmente podemos enviar tantos correos electrónicos como queramos y esperara que su voluntad sea hecha. Lo bueno de oración.com es que no necesitamos ser expertas en computación para enviar mensajes. Todo lo que necesitamos es arrodillarnos y hablar con el Pastor que, como es omnipresente, recibirá el mensaje sin siquiera presionar «enviar». Recuerda, Dios dijo: «Antes de que me llamen responderé, estarán aún hablando y los escucharé» (Isaías 65:24). Lo mejores que el buen Pastor sabe guardar secretos, así que los nuestros están seguros con él. ¡Sintámonos libres, entonces, de enviarle todos nuestros pesares dolorosos mediante oración.com y dejemos de contar ovejas!
«Padre, por favor ayúdame a aprender a hablar con el Pastor sin cesar; gracias por tu siempre disponible servicio de correo electrónico para quien tenga la voluntad de contactarte.»
Mabel Kwei