Hoy
Transformada POR LO INESPERADO
Mujeres · Del libro Sublime Belleza
El audio de este devocional no está disponible por ahora, pero puedes usar la voz de tu dispositivo para que te lo lea.
Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los desobedientes, pues había recibido en paz a los espías (Hebreos 11:31).
Rahab vivía sobre el muro de Jericó, cuyos habitantes creían que las riquezas eran dádivas de sus dioses. Eran ricos, pero corruptos y blasfemos.
Poco sabemos de la rutina de Rahab. Era prostituta; tal vez, ayudaba a sostener a su familia. Probablemente, no era una mujer feliz.
Muchas prostitutas y exprostitutas cuentan sobre las luchas contra la depresión, los intentos de suicidio y la tendencia a buscar vicios y drogas para aplacar el dolor de ser usadas como objetos sin valor.
Dios está atento a cada persona, pues los considera sus hijos. Él da a todos los seres humanos la oportunidad de conocerlo.
La historia de la liberación de Israel de la esclavitud en Egipto se había diseminado y todos los pueblos idólatras de Canaán conocieron del poder de Dios. Rahab, tal vez, no tenía una perspectiva más allá de su vida promiscua. Su transformación comenzó cuando recibió la visita de dos espías israelitas.
Rahab los trató con bondad. Les contó que los soldaos y el pueblo de la ciudad tuvieron miedo de los israelitas cuando supieron de su liberación de Egipto. "Yo sé que el Señor su Dios es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra" (Jos. 2:11). Los espías se sensibilizaron al escucharla hablando de su fe en Dios.
Los hombres corrían peligro. Rahab, arriesgándose, escondió a los dos enemigos de su nación. Como recompensa, recibió la promesa de que su vida y la de su familia sería preservada en el ataque a Jericó.
El Señor lideró a los ejércitos celestiales que se apoderaron de las macizas murallas y las derrumbaron. El mismo Dios había prometido que Jericó sería maldecida y todos perecerían, pero Rahab y su familia fueron librados gracias al favor dispensado a los espías.
Rahab, la prostituta de Jericó, fue transformada por lo inesperado, y se volvió en la madre del bondadoso Booz, tatarabuela del rey David y parte del linaje del Mesías.
¿Necesitas también una transformación? ¡Permite que el sorprendente e inesperado Espíritu Santo entre en tu vida y haga una revolución!