Devocionales Matutinos

¿Poder o Responsabilidad?

Hoy

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

Los fuertes en la fe debemos apoyar a los débiles, en vez de hacer lo que nos agrada (Romanos 15:1).

¡Jesús era sorprendente! Es probable que, en su tiempo, se dijera a los niños: "Cuando crezcan ¡serán como Pedro, Juan u otro discípulo!". Pero Jesús les dijo a sus discípulos "Sean como los niños".

¿Por qué ese consejo? Preocupados por mediocridades como su posición en el reino, los discípulos no cultivaban la humildad y la dependencia, que son indispensables para aquellos que realmente desean ser como Jesús.

Jesús necesitaba hacerles comprender que el deseo de supremacía estaba motivado por el mismo espíritu que dio origen al gran conflicto y que llevaría al rey del universo a la cruz.

En el reino, de acuerdo con Satanás, gana el más pendenciero, aquel que se siente superior a los demás y ve en los otros obstáculos para sus objetivos y escalones sobre los cuales pisar y alcanzar posiciones.

Si Jesús no los hubiera advertido al respecto, incluso con todo el conocimiento adquirido, con la privilegiada convivencia con el Maestro, el trabajo que harían después de que él regresara al cielo hubiera sido un fracaso.

Más que ser instruidos sobre el reino, los discípulos necesitaban un corazón que se armonizara con los principios del reino.

Jesús debe haberlos decepcionado con sus referencias que no los ponían por encima de los demás, sino en posición de humildad: como los niños que juegan ignorando las diferencias sociales, ideológicas o religiosas.

Algunas mujeres compiten entre sí, con su esposo, con sus hijos, con los miembros de la iglesia, con sus compañeros de trabajo, con los vecinos; pelean, causan problemas... Todo porque se ven a sí mismas mejores que los demás.

Este texto ayuda a poner las cosas bajo la perspectiva correcta: "Todo lo que nos da ventaja sobre otro -sea la educación o el refinamiento, la nobleza de carácter, el entrenamiento cristiano o la experiencia religiosa- nos impone una deuda para con los menos favorecidos; y debemos servirlos en cuanto esté en nuestro poder. Si somos fuertes, debemos sostener las manos de los débiles" (Elena de White, El Deseado de todas las gentes, pág. 407).

Si realmente recibimos determinados privilegios, estos nos fueron dados por Dios, no para que nos consideremos mejores que los demás, sino como responsables por ellos. Honra a Dios, sé humilde y usa todas tus habilidades para honrar a Dios y ser útil al semejante.

Devocionales del Jueves, 29 de octubre de 2026 ›