
Audios narrados con IA
Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.
Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.
Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.
Opciones de lectura
Versículo:Entonces les conté cómo la bondadosa mano de Dios había estado conmigo y relaté lo que el rey me había dicho. Al oír esto, exclamaron: "¡Manos a la obra!" Y comenzaron la reconstrucción (Nehemías 2:18).
Nehemías, cuyo nombre significa "Jehová consuela", era un exiliado hebreo. Era el copero del rey persa, una posición de influencia y honor. Por su fidelidad, era amigo y consejero del rey.
Los mensajeros le avisaron acerca de las aflicciones de los exiliados en Jerusalén. Habían reconstruido el templo y partes de la ciudad, pero los muros estaban en ruinas, y los enemigos los perturbaban. Nehemías se sintió abatido. Durante cuatro meses oró y ayunó confesando sus propios pecados y los pecados del pueblo, suplicando a Dios que interviniera y socorriera a Israel. Aun cuando intentaba mantenerse alegre en la presencia real, el abatimiento causado por las noches mal dormidas fue notado, y el rey quiso saber por qué. Aprehensivo y con lágrimas en los ojos, confesó al rey su dolor, despertando la sincera simpatía del monarca, que le preguntó: "¿Qué cosa pides?".
Nehemías oró al Dios del cielo. Lo mejor que podía hacer y que, aún hoy, es nuestra mejor opción en cualquier situación.
"La facultad de orar como oró Nehemías en el momento de su necesidad es un recurso del cual dispone el cristiano en circunstancias en que otras formas de oración pueden resultar imposibles. [...] En momentos de dificultad o peligro repentino, el corazón puede clamar por ayuda a quien se ha comprometido a acudir en auxilio de sus fieles creyentes cuandoquiera que lo invoquen. En toda circunstancia y condición, el alma cargada de pesar y cuidados, o fieramente asaltada por la tentación, puede hallar seguridad, apoyo y socorro en el amor y el poder inagotables de un Dios que guarda su pacto" (Elena de White, Profetas y reyes, págs. 466, 467).
Después de orar, Nehemías le pidió a Artajerjes autorización para reconstruir los muros de Jerusalén. El rey le concedió una escolta militar y escribió cartas a los gobernadores y guardias, recomendando a Nehemías para atravesar sus fronteras y solicitando madera para su trabajo.
Nehemías documentó todo y, con prudencia y reflexión hizo cada arreglo necesario. Incluso mantuvo sigilo para con sus propios conciudadanos, previniéndose de posibles indiscreciones de alguno para no despertar celos en los enemigos.
La prudencia y el esfuerzo más el poder divino son el secreto para obtener la victoria. Nehemías no se conformó con orar y llorar ante el Señor. El verdadero cristianismo no excluye la prudencia y el penoso esfuerzo.
¿Estás ante una misión desafiante? Ora, sé prudente y haz tu parte.