Devocionales Matutinos

¿De Dónde Viene el Mal?

Hoy

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir (Apocalipsis 21:1).

En los títulos de los noticieros, la imagen impactante del cuerpito de Aylan, de tres años, yacía en una playa turca. El pequeño refugiado, que había muerto junto a su madre y su hermano en un naufragio mientras huían de Siria, representó a miles de personas del Oriente Medio y de África que intentan llegar a Europa y escapar de las guerras, persecuciones y pobreza. Llenos de espanto, la pregunta se repite: "¿De dónde viene el mal?". 

Condicionadas a una mediocre realidad, muchas personas sienten que es difícil imaginar un universo originalmente perfecto. Así era. Dios reinaba teniendo como bases la generosidad, el amor y la libertad. No gobernaba a robots, sino a bellos y activos seres racionales.

Entre las criaturas inteligentes estaba Lucifer (cuyo nombre significa "portador de luz"), el ángel más honrado. Embrujado por el deseo de exaltación propia, envidia y descontento, codició la honra y el lugar que pertenecían solo al Creador. Fue entonces cuando nació el mal.

Dios lo soportó durante largo tiempo, mientras, con sutileza, la criatura diseminaba dudas en cuanto al carácter divino. Su nefasta codicia llegó al límite, transformándolo en Satanás, el adversario, y fue expulsado del cielo con la tercera parte de los ángeles. Dios no lo destruyó inmediatamente, porque entonces muchos seres en el universo lo servirían por miedo y no por decisión propia. La creación necesitaba conocer el verdadero carácter del usurpador.

Después de que Adán y Eva eligieron desobedecer, la emoción sustituyó a la razón; el egoísmo al altruismo; la guerra a la paz. Muerte, miedo, dolor, lágrimas, ansiedad, codicia, deshonestidad, incertidumbre y todas las desgracias diabólicas pasaron a ser reales.

Aquí estamos, observando hasta dónde puede llegar el mal. ¡Cuán infundadas son las acusaciones contra Dios! Mientras Satanás cumplía su diabólica misión para llegar al Creador, él mismo se destituyó de su grandeza y honra para vivir como sus criaturas bajo el reinado satánico.

¡Ah! ¡Amor-libertad, amor-entrega del Dios que se hizo hombre por nosotros! Mientras que la personificación del mal predica mentiras para degenerarnos, la personificación del bien vive y muere para regenerarnos.

En esa guerra y, a la luz de la razón y de las claras evidencias, ¿eliges voluntariamente a Dios y la vida inmortal planificada desde la fundación del mundo? ¡Ciertamente, esa es la mejor decisión!

Devocionales del Sábado, 7 de noviembre de 2026 ›