SOMOS LA SAL DEL MUNDO
Niños · Del libro Eres de Jesus
Tu Biblia dice: «¿Puede comerse sin sal la comida desabrida?» (Job 6: 6).
MAMÁ, ¿puedo poner un poco más de sal a mi sopa? -preguntó Rafa.
Sé que te encanta ver salir la sal del salero, pero me parece que la sopa tiene suficiente —respondió la mamá—. Además no es bueno comer demasiada sal. Sirve para dar sabor a los alimentos y nosotros, los que amamos a Jesús, somos como la sal: debemos dar sabor al mundo con nuestras buenas acciones. Podemos enseñar a otros que Jesús los ama y también quiere llevarlos al cielo.
-¿Entonces somos como granitos de sal? -preguntó Giara.
-Así es. De granito en granito podemos dar sabor al mundo al ser buenas personas, tanto los niños como los adultos.
Pide a Jesús que te ayude a ser como la sal para que seas un(a) niño(a) bueno(a) que dé sabor al mundo.
Eres de Jesús. Con su ayuda serás como la sal y darás sabor al mundo con tus acciones.
Envía tus saludos a tonyfeliz2015@gmail.com