Devocionales Matutinos

Sirviendo en la Misión - 2a Parte

Niños · Del libro Jesús me Cuida

Versículo:

«"¡Ananías! ¡Ananías!". "Señor, aquí estoy", respondió». Hechos 9: 10

Hoy continuaremos contando la historia de cómo Saulo de Tarso recobró la vista. Y para eso tenemos que empezar hablando de Ananías, el cristiano de Damasco que estaba orando en su casa y Jesús le habló para que ayudara a Saulo.

Ananías llegó a una casa con las indicaciones que Jesús le había dado. Sí, Jesús le dijo la calle y la casa donde debía ir. Saulo estaba allí, orando. Se sentía arrepentido y triste.

Ananías, obediente a Dios, buscó a Pablo y le dijo: «Amigo Saulo, Jesús me mandó para que puedas ver de nuevo y para que recibas el Espíritu Santo».

¿Por qué Jesús envía a Ananías a orar por Saulo, si el mismo Jesús podía devolverle la vista solo con decirlo? ¿Recuerdas que Jesús llamó a Lázaro para que saliera de la tumba y Lázaro volvió a la vida? Jesús no necesitaba ayuda para que Saulo recobrara la vista. ¿Por qué entonces envió a Ananías? Dice una escritora cristiana llamada Elena que Saulo debía ser recibido por la iglesia, es decir, por los seguidores de Jesús, que tienen la misión de llevar a las personas a los pies de Cristo y cuidarse unos a otros.

Ananías no fue quien devolvió la vista a Saulo. Fue Jesús quien mandó a Ananías. Es decir, que Ananías los hizo en el nombre de Jesús. Esta lectura te enseña que Jesús es quien dirige a la iglesia. Cuando te pidan participar, hazlo con amor como para Jesús. Él te ayudará.

Tu regalo especial

Palabra clave Mandar. Es dar una orden para que se haga algo o se deje de hacer.

Actividad: Dramatizar el versículo, sustituyendo «Ananías por el nombre de su hijo/a.

Oración: Padre Dios, gracias porque Jesús dirige la iglesia. Amén.

Ver la página ilustrada

La página del libro impreso, tal como la ve la app.

Página ilustrada del devocional

Devocionales del Sábado, 25 de octubre de 2025 ›