Devocionales Matutinos

El Paralítico Eneas

Niños · Del libro Mi Maravilloso Jesus

Versículo:

La sanidad Siempre les he enseñado que así se debe trabajar y ayudar a los que están en necesidad (Hechos 20: 35).

Pedro viajaba por muchos lugares para visitar a los seguidores de Jesús. En cierta ocasión, conoció a un hombre llamado Eneas, que desde hacía ocho años estaba enfermo y no podía levantarse de su cama porque era paralítico. En aquellos tiempos no había sillas de ruedas como ahora.

Cuando Pedro lo vio, tuvo compasión y le dijo: «Eneas, Jesús, el Mesías, te ha sanado. Levántate y arregla tu cama». Al instante, Eneas se levantó. Eneas creyó en la palabra de Pedro, así que a partir de ese momento empezó a caminar con fortaleza y ánimo. Ya no tendría que vivir más de la caridad de la gente, porque ahora podría trabajar y ganar dinero para su sustento.

Pedro fue el instrumento por el cual Jesús se manifestó. Así tú también, si se lo pides y permites, puedes ser un instrumento de Dios para compartir su amor con otros.

Actividad. Observa si por el lugar donde vives o en la iglesia a donde asistes encuentras a un niño o a un adulto mayor que necesite ayuda. Comenta con tus papás cómo pueden apoyarlo.

Oración. Señor, gracias por todo lo que me das. Ayúdame a ser bondadoso con los necesitados y a compartir lo que tengo. En el nombre de Jesús, amén.

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Devocionales del Viernes, 27 de marzo de 2026 ›