Devocionales Matutinos

Curación de un Sordo

Niños · Del libro Mi Maravilloso Jesus

Versículo:

No hay diferencia entre los judíos y los no judíos; pues el mismo Señor es Señor de todos, y da con abundancia a todos los que lo invocan (Romanos 10: 12).

¿Tienes algún compañerito extranjero en tu escuela? ¿O alguien que tiene un color de cabello o de piel diferente a ti? ¿Cómo deberías tratar a las personas diferentes a ti?

Mientras Jesús estaba en la región de Decápolis, le llevaron a un hombre sordo y tartamudo. Los judíos no aceptaban a las personas que vivían en esa zona, pues creían que eran muy malas y no merecían el amor y las bendiciones de Dios.

Jesús apartó al enfermo para estar a solas con él. Entonces, puso los dedos en sus oídos y tocó su lengua con saliva. Luego, suspiró profundamente y dijo: «¡Ábrete!», y se le abrieron los oídos, se destrabó su lengua y comenzó a hablar.

Los judíos estaban equivocados. Jesús vino a liberar y a salvar a todos los que lo deseen y lo acepten. Para Dios todos son valiosos y dignos de sus bendiciones.

Actividad. Toma una hoja de papel y dóblala, arrúgala, después extiéndela. Comenta cómo estaba al principio y cómo se encuentra ahora. Esa hoja es como una persona; cada vez que no la respetas, la lastimas.

Oración. Gracias, Señor, porque me hiciste único. Ayúdame a respetar a todos. En el nombre de Jesús, amén.

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Devocionales del Martes, 15 de septiembre de 2026 ›