
El audio de este devocional no está disponible por ahora, pero puedes usar la voz de tu dispositivo para que te lo lea.
Opciones de lectura
Versículo:Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1).
-¡Te veo después de la escuela, Tony! —lo saludó la mamá mientras lo dejaba en la entrada.
Tony estaba comenzando sexto grado en una nueva escuela. Estaba nervioso, pero su madre le prometió que estaría allí al terminar las clases, para recogerlo.
Acordaron que ella lo esperaría bajo el gran roble.
El maestro de Tony lo ayudó a ubicarse con facilidad. Alrededor de las tres de la tarde, estaba convencido de que había sido un buen cambio. Salió corriendo hacia el roble, con ganas de contarle a su mamá acerca de su día. Ella todavía no estaba allí, pero él estaba seguro de que pronto llegaría.
Tony vio cómo sus compañeros de clase se iban, uno a uno. Parecía que todo el mundo tenía quien lo buscara para ir a casa, excepto él. ¿Dónde estaba mamá? A medida que pasaban los minutos, Tony comenzó a sentirse ansioso. Seguramente su madre no se había olvidado de él, ¿o sí?
Ella estará aquíle decía una voz dentro de su cabeza. Ella lo prometió.
Después de un rato, sintió que las lágrimas le quemaban los ojos, y bajó la cabeza, con la esperanza de que nadie lo hubiese visto. Luego miró de nuevo hacia adelante, y vio la camioneta de su mamá.
—¡Sabía que vendrías! —exclamó—. Pensé en volver a casa caminando, pero como me dijiste que te esperara aquí, decidí no hacerlo.
—Estoy tan contenta de que hayas esperado —dijo sin aliento la mamá—, tuve un problema y no pude llegar a tiempo. Si no hubieses estado aquí, no sé qué habría hecho. Ahora vayamos a casa, y podrás contarme todo sobre tu primer día.
¿Y AHORA?
¿Has dudado alguna vez de las promesas de Dios? ¿Qué textos bíblicos puedes encontrar que nos dicen que Dios siempre cumplirá sus promesas?
SPÅASH
El promedio de horas de un día de clases en países del Continente Americano es de 6.5 horas; mientras que la escuela en otros continentes, como Asia, es de nueve horas diarias. ¡Imagínate comenzar las clases a las ocho de la mañana y terminar a las cinco de la tarde!