Devocionales Matutinos

Sintiendo el Calor

Adolescentes · Del libro INTENSAMENTE EJERCITA TU CEREBRO

Versículo:

Los cielos le pertenecen al Señor, pero a la humanidad le ha dado la tierra (Salmo 115:16, NVI).

¿Vives en alguna parte del mundo donde, en invierno, la temperatura esté por debajo del punto de congelación (que es a los 0°C)? Algunos de ustedes viven en climas cálidos, tales como zonas del Caribe. Aquellos que viven en los extremos sur o norte del Continente Americano, por ejemplo, enfrentan inviernos mucho más fríos.

Frecuentemente, las personas que viven en climas más fríos desean unos pocos días más de sol y tal vez, un poco menos de nieve, especialmente cuando el invierno dura más de seis meses. En los últimos años, esos deseos se han convertido en realidad, pero, esto no es necesariamente algo bueno.

La Tierra está más caliente que nunca. Parte de esto puede atribuirse, tal vez, a la basura y la polución. Y mientras que un clima caluroso podría significar un día divertido en la playa para ustedes, para un oso polar en el Polo Norte o un pingüino cerca del Polo Sur podría implicar que estén perdiendo sus zonas de alimentación, debido a que las capas de hielo se están derritiendo. Podría significar que el suministro de agua para una tortuga del desierto, en extinción, se está secando. O que la gente no puede hacer crecer ciertos alimentos debido a que el suelo está reseco.

Dios confió a los seres humanos el cuidado de la Tierra, y debemos hacer lo que podamos para preservarla. No arrojar desechos. Siempre separar para reciclaje diarios y revistas, como también botellas de agua y envases de refrescos. Si puedes, camina o utiliza tu bicicleta, en lugar de hacer que tus padres te lleven en auto a algún lugar. ¿Qué más puedes hacer?

¿Y AHORA?

Piensa en algunas formas simples en las que puedes ayudar al medioambiente. Luego, procura que tus amigos o compañeros de tu clase se unan en un proyecto.

SPLASH

De acuerdo con www.climatecrisisnet, actualmente, al menos 279 especies de plantas y animales están reaccionando al calentamiento global, moviéndose hacia el Polo Norte o hacia el Polo Sur.

Devocionales del Jueves, 3 de marzo de 2016 ›