Devocionales Matutinos

Siempre Fiel

Adolescentes · Del libro UN AÑO EN LA PALABRA

Versículo:

¡Alaben al Señor naciones todas! ¡Pueblos todos, cántenle alabanzas! ¡Grande es su amor por nosotros! ¡La fidelidad del Señor es eterna! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! (Salmo 117).

Si no puedes memorizar el Salmo 117, tendré que enviarte a un sanatorio. Es el más corto de la Biblia, (El Salmo 119 es el más largo. ¡Date cuenta del énfasis en las palabras y los mandamientos de Dios!). Todas las naciones y los pueblos deben alabara Dios, escribe el salmista. ¿Por qué? Porque el amor de Dios por nosotros es grandioso, ¿y su fidelidad? Para siempre.

¿Qué es fidelidad? El Diccionario de la Real Academia Española tiene muchas definiciones. La primera es «lealtad». La segunda es «observancia de la fe que alguien debe a otra persona». La tercera es «puntualidad». La cuarta es «exactitud en la ejecución de algo».

¿Puedes pensar en una mejor palabra para describir a Dios que la palabra fiel? Dios es leal y exacto en la ejecución de sus actos, es puntual y, por ello, firme en el cumplimiento de sus promesas. Nunca se arrepiente de lo dicho. Sus promesas se basan en una fuerte confianza. ¿Por qué más enviaría Dios a su Hijo a morir por pecados que no cometió? ¿Por qué? Porque había prometido enviarnos un Salvador, como se insinúa en Génesis 3: 15. Finalmente, Dios es fiel a un modelo que está literalmente fuera de este mundo. Si bien nosotros quebrantamos nuestras promesas, él no puede, porque Dios siempre hace lo que dice. El universo entero depende de que Dios cumpla su Palabra.

En su libro Beyond Hunger, Art Beals cuenta de un senador que visitó a la Madre Teresa, que pasó gran parte de su vida ayudando a los pobres de Calcuta, India. Mark Hatfield relata su visita a la «Casa de la muerte», donde los niños enfermos eran atendidos durante sus últimos días, y al dispensario, donde cientos de pobres hacían fila para recibir atención médica. Al ver a la Madre Teresa ministrara esas personas, alimentar y cuidara quienes otros dejaban morir, Hatfield se sintió abrumado por la magnitud del sufrimiento que ella y sus colaboradoras enfrentaban diariamente.

-¿Cómo puede usted soportar la carga sin que la aplaste?-preguntó. La Madre Teresa contestó:

-Mi querido senador, yo no fui llamada para ser exitosa, yo fui llamada para ser fiel.

Dios obró por medio de la Madre Teresa. Ella era fiel. ¿Lo eres tú?

NO DEJES DE LEER

Salmos 116-120

¿Sabías que Salmos 117 es el centro de toda la Biblia? Muchas personas consideran que Salmos 118: 8, 9, son los versículos centrales de la Biblia. ¡Lee lo que dicen!

Devocionales del Miércoles, 27 de junio de 2018 ›