Devocionales Matutinos

No Pierdas la Cabeza

Adolescentes · Del libro UN AÑO EN LA PALABRA

Versículo:

Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida (Proverbios 4: 23).

El capítulo 4 de Proverbios comienza con la conversación de un padre con su hijo. Hay algo que el padre de Proverbios quiere para su hijo más que cualquier otra cosa. Sabiduría. No desea una carrera exitosa. No quiere ver el nombre de su hijo en letras luminosas. No quiere un montonal de amigos. No quiere un Ferrari o un Bentley. No, solamente sabiduría.

El padre comparó a la sabiduría con una hermosa chica. «Ella te protegerá», le dijo a su brillante y joven hijo. «Ámala y ella te cuidará» (Proverbios 4: 6). Es casi como si el padre hubiera entrado a la página de Facebook de su hijo, y lo hubiera visto en sus fotos rodeado de chicas bonitas. Imagina que la con versación tuviera lugar hoy:

-Oye Salo, vi algunas jovencitas lindas en tu Facebook. Pero quiero que conozcas a una belleza que las supera a todas -dice David.

-Bueno -contesta Salomón-, ¡venga! ¿Cómo se llama?

-Sabiduría -susurra David.

Pero el papá de Salomón no solamente quería presentarle a la sabiduría. Advirtió a su hijo algo que era aun más importante que enamorarse de ella.

-Salo -comienza tranquila e incisivamente-, te he hablado de la sabiduría, pero sobre todas las cosas cuida tu corazón. Tu vida brota de lo que pones en tu corazón.

David sabía que la adquisición de la sabiduría estaba directamente ligada al cuidado del corazón. No le dijo a su hijo que se hiciera anualmente un chequeo médico de su órgano vital. Le aconsejaba que fuera extremadamente cuidadoso con la manera en que alimentaba su mente y su corazón.

Lo que David decía era: «¡Salomón, no mires cualquier cosa que sale en la tele! ¡No te relaciones con gente que no cree en Dios, que hace cosas malas! No seas un troll de Internet que se la pasa viendo sitios pecaminosos. No hojees cualquier revista o libro. Busca las cosas que agradan a Dios».

Así que tú también conserva tu mente pura, aliméntala de cosas buenas. Que las cosas malas te entren por un oído y salgan por el otro. Para ejercitar la sabiduría en tu vida, debes tener tu mente pura.

NO DEJES DE LEER

Proverbios 4-6

¿Por qué Salomón nos dice que observemos a la hormiga? Proverbios 6: 6. No te pierdas los siete pecado que Dios aborrece, se encuentran en Proverbios 6: 17-19. ¡Vaya, qué denso!

Devocionales del Jueves, 5 de julio de 2018 ›