Devocionales Matutinos

Problemas de Fotografía

Adolescentes · Del libro Pasaporte a la aventura

Versículo:

Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. Efesios 4:32, NVI.

El día siguiente de visitar Checoslovaquia, obtuvimos una visa especial para visitar un país de Europa del Este llamado Hungría. Las realidades eran diferentes en los países comunistas, así que estábamos fascinados ante todo lo que veíamos. Luego de llegar a Budapest, me detuve en un semáforo y vimos, a nuestra izquierda, la embajada de Turquía. En frente había un portón enorme con varios soldados armados, haciendo guardia. Era interesante ver tantas armas, así que a uno de mis amigos del asiento de atrás se le ocurrió sacar su cámara y tomarles una fotografía a los soldados. Entonces cambio la luz del semáforo y seguí adelante. Un minuto después, los soldados turcos me hicieron detenerme. Yo era el conductor, así que tenía que contestarle al guardia. El problema era que yo no hablaba turco y él no hablaba inglés. ¡Estábamos estancados! Sabía que era una posibilidad muy remota, pero le pregunté si hablaba español, pero no lo hablaba. Mi francés era bastante malo, pero él no sabía nada de francés. Me volví a los otros muchachos y les pregunté si alguno hablaba algún otro idioma. Una hablaba coreano, pero tampoco nos sirvió. Mi amigo jamaiquino hablaba patois, pero eso no ayudó para nada.

Por fin, uno de los muchachos hablaba un poquito de alemán, y el guardia también hablaba un poquito de alemán... lo suficiente como para resolver el problema. No podíamos tomar fotografías de los soldados mientras estaban de guardia en la embajada, porque era una violación del código de seguridad. Pedimos disculpas, y nos dejaron ir.

Todos cometemos errores; algunos grandes, otros pequeños. Cuando cometemos un error, es importante hacernos cargo del error y pedir disculpas. Si otros cometen errores, hemos de perdonarlos también, incluso si no se disculpan. Sé que es difícil, pero cuando gobiernan el amor y la amabilidad, eso es lo que haces: perdonas; como Jesús, que perdonó a quienes lo crucificaron.

Devocionales del Domingo, 3 de noviembre de 2019 ›