Hoy

Esta sea la que has destinado para tu siervo Isaac

Adultos · Del libro Por su Gracia

«Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor» (Génesis 24: 14).

¿Alguna vez te han dicho: «Pídele a Dios una señal»? Pareciera muy atrevido tentar a Dios de esa manera. Te sientes un poco incrédulo, así que muchas veces lo haces sin la suficiente confianza de que realmente pasará, de manera que si no sucede, te dices a ti mismo que ya sabías que no pasaría.

Sin embargo, la historia bíblica de Rebeca e Isaac parece casi un cuento de fantasía. Isaac confió plenamente en la sabiduría de su padre para que le escogiera a su futura esposa. Abraham confió en el buen juicio de sus siervos para escoger a la mujer ideal con la seguridad de que Dios estaría al pendiente del asunto. Eliezer, siervo fiel y prudente, temeroso del Dios de su amo, no quiso correr la suerte de dejar la decisión de escoger a la mujer perfecta para Isaac a su propio débil y pobre juicio, sino que dejó toda la responsabilidad en las manos de Dios.

Después de todo, ¿quién podría conocer a Isaac mejor que Dios? ¿Quién podría saber a quién realmente necesitaba como compañera? Dios sabía los gustos de Isaac con relación a las mujeres, conocía sus tendencias, sus debilidades y todo lo demás; por tanto, el mejor calificado para escoger a la futura esposa era Dios. Eliezer le habló a Dios para que le mostrara la señal perfecta mediante el acto de pedir y dar agua. De este modo encontraría en la doncella los rasgos de su carácter tales como la bondad, el servicio, la diligencia, la fortaleza, la cordialidad, la belleza y el trabajo.

Las manos de Rebeca sacando y trayendo agua demostraron que era una mujer fuerte, saludable, cordial y servicial. Dios contestó la oración de Eliezer para honrar la fe de su hijo Abraham, contestó la oración de Isaac por haber confiado en él y honró al siervo Eliezer por haberlo puesto en primer lugar como el Dios de Abraham.

¿Qué señal necesitas pedirle a Dios? Es el mismo Dios que conoce tus gustos, tus problemas y tus necesidades. Es el Dios que sabe qué compañera o compañero necesitas, uno que no solo satisfaga tus deseos emocionales, sino, lo más importante, uno que sea tu compañero o compañera de la vida, uno o una que te anime y que te lleve al cielo. Pídeselo a Dios, él te está esperando en el pozo, porque todo es por su gracia.